Monotributo: límites de facturación mensual según categorías vigentes
Cómo calcular el tope de ingresos para mantenerse en el régimen simplificado
Régimen del Monotributo en México se caracteriza por su flexibilidad, pero también por la necesidad de adaptarse a cambios en las condiciones económicas y fiscales. Los contribuyentes deben estar atentos a las variables que determinan su permanencia en este régimen simplificado, entre las cuales se destacan los ingresos, el alquiler…

Régimen del Monotributo en México se caracteriza por su flexibilidad, pero también por la necesidad de adaptarse a cambios en las condiciones económicas y fiscales. Los contribuyentes deben estar atentos a las variables que determinan su permanencia en este régimen simplificado, entre las cuales se destacan los ingresos, el alquiler del local, la superficie ocupada y el consumo de energía eléctrica. Una de las inquietudes más comunes entre los contribuyentes es el monto máximo que pueden facturar mensualmente sin salir del régimen y pasar al esquema general de impuestos.
Categoría K es la más alta dentro del Monotributo y establece el límite de facturación mensual. Para el periodo vigente de julio a diciembre de 2026, el tope de ingresos brutos anuales para esta categoría es de $126,610,838.74, lo que se traduce en un promedio mensual de $10,550,903.23. Si un contribuyente supera este umbral mensual de manera sostenida, deberá cambiar al régimen general de IVA y Ganancias.
Este límite mensual no se evalúa de forma aislada cada mes. El sistema considera los ingresos brutos devengados en los últimos doce meses, independientemente de cuándo se hayan cobrado. Por ejemplo, una factura emitida en un mes cuenta para el cálculo de la facturación anual, lo que significa que la permanencia en la categoría K depende de la suma total de ingresos devengados a lo largo del año.
Esquema del Monotributo está dividido en once categorías, desde la A hasta la K, cada una con su propio límite de ingresos brutos anuales y su correspondiente promedio mensual. Categoría A, que es la más baja, permite ingresos anuales de $12,009,410.45, lo que equivale a $1,000,784.20 mensuales. Categoría B tiene un límite de $17,595,182.74 anuales (aproximadamente $1,466,265.23 mensuales), y categoría C permite ingresos de hasta $24,670,494.31 al año, es decir, $2,055,874.53 mensuales.
A medida que se avanza en la escala, los topes de facturación aumentan. Categoría D permite ingresos anuales de $30,628,651.43, lo que equivale a $2,552,387.62 mensuales. Categoría E tiene un límite de $36,028,231.33 anuales ($3,002,352.61 mensuales), mientras que categoría F permite hasta $45,151,659.41 al año, es decir, $3,762,638.28 mensuales. Categoría G, por su parte, establece un límite de $53,995,798.87 anuales, lo que se traduce en $4,499,649.91 mensuales.
Ingresos continúan aumentando en las categorías superiores. Categoría H tiene un tope de $81,924,660.37 anuales, equivalente a $6,827,055.03 mensuales. Categoría I permite ingresos de hasta $91,699,761.90 al año ($7,641,646.83 mensuales), y categoría J alcanza un límite de $105,012,519.19 anuales, es decir, $8,751,043.27 mensuales. Categoría K, con su límite de $126,610,838.74 anuales, representa la cúspide del régimen.
Además de la facturación, autoridades fiscales evalúan otros factores para determinar la permanencia en el Monotributo, tales como la superficie ocupada por la actividad económica, el consumo de energía eléctrica y los alquileres devengados. En la categoría K, estos parámetros están en sus máximos establecidos: hasta 200 metros cuadrados de superficie, un consumo de hasta 20,000 kW de energía eléctrica al año y alquileres anuales de hasta $8,378,658.45. Estos criterios ofrecen un marco claro para que los contribuyentes mantengan su estatus dentro del régimen simplificado, adaptándose a las exigencias fiscales y operativas del mercado.


