Déficit fiscal estacional: cómo aguinaldos y postergación tributaria quiebran racha de superávits
Gobierno enfrenta desafíos en junio mientras negocia extensión de plazos fiscales con contribuyentes
Sector Público Nacional registró un superávit financiero del 0,1% del PBI durante el primer semestre, pero el mes de junio interrumpió la tendencia positiva con un déficit primario de $696.843 millones y un déficit financiero de $1.024.891 millones. Este resultado refleja dos presiones simultáneas: el pago estacional de aguinaldos y…

Sector Público Nacional registró un superávit financiero del 0,1% del PBI durante el primer semestre, pero el mes de junio interrumpió la tendencia positiva con un déficit primario de $696.843 millones y un déficit financiero de $1.024.891 millones. Este resultado refleja dos presiones simultáneas: el pago estacional de aguinaldos y la postergación en la recaudación del impuesto a las Ganancias para personas físicas, factores que han generado tensiones en la ejecución presupuestaria.
Durante los primeros cinco meses del año, el acumulado de superávit primario alcanzaba el 0,7% del PBI, pero descendió a 0,6% con el cierre de junio. Los intereses netos pagados en ese mes sumaron $328.049 millones, ampliando la brecha fiscal. Analistas señalan que la decisión de posponer la presentación jurada del impuesto a las Ganancias respondió a expectativas de aprobación de una nueva Ley de Inocencia Fiscal en el Congreso, medida que buscaba incentivar la repatriación de capitales. Sin embargo, la falta de avances legislativos ha complicado esta estrategia, y expertos fiscales solicitan nuevas extensiones de plazos cuyo resultado permanece incierto.
Gasto en prestaciones sociales creció de $8,3 billones en mayo a $11 billones en junio, mientras que subsidios económicos se elevaron de $784.178 millones a $1 billón en el mismo período, especialmente en energía. Esta expansión del gasto social refleja políticas de bonificación en tarifas de gas y luz implementadas para contener presiones inflacionarias. Con estos números, el Gobierno se aleja de la meta de superávit primario del 1,4% del PBI acordada con el Fondo Monetario Internacional para el ejercicio fiscal completo.
Autoridades reconocen que el margen para ajustar gasto público se vuelve cada vez más limitado, lo que intensifica la presión sobre la recaudación tributaria. Una reunión entre funcionarios y contadores fue programada para evaluar decisiones inminentes respecto a plazos fiscales pendientes. Expertos advierten que la sostenibilidad del programa fiscal dependerá de avances en la aprobación de medidas legislativas que amplíen la base tributaria y de la capacidad de mantener control sobre gastos de transferencias sociales sin comprometer objetivos de estabilización macroeconómica.
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