Gestión de activos tóxicos bancarios: pérdidas crecientes y reorientación hacia política pública de vivienda
Entidades de limpieza de balance bancario enfrentan desafíos operacionales mientras transfieren carteras a programas estatales de vivienda
Entidades públicas de gestión de activos procedentes de reestructuraciones bancarias reportaron pérdidas de 3,140 millones de euros en 2025, marcando un incremento del 11% interanual, mientras su cifra de negocios se contrajo 51% hasta alcanzar 1,172 millones de euros. Este deterioro refleja la complejidad creciente de liquidar carteras de activos…
Entidades públicas de gestión de activos procedentes de reestructuraciones bancarias reportaron pérdidas de 3,140 millones de euros en 2025, marcando un incremento del 11% interanual, mientras su cifra de negocios se contrajo 51% hasta alcanzar 1,172 millones de euros. Este deterioro refleja la complejidad creciente de liquidar carteras de activos inmobiliarios y financieros heredadas de la crisis bancaria de 2008-2012, en un contexto donde los fondos propios se ubicaron en números rojos por 10,926 millones de euros al cierre del ejercicio.
Un giro estratégico marcó 2025: la transferencia de más de 40,000 propiedades y 2,400 terrenos con potencial para 55,000 viviendas hacia entidades estatales de vivienda y suelo. Esta reorientación, decidida por la junta de accionistas en marzo, suspendió temporalmente la comercialización de activos susceptibles de destinarse a políticas públicas, señalando un cambio de modelo desde la venta de mercado hacia la asignación de recursos para objetivos de política habitacional. Los ingresos totales del ejercicio alcanzaron 1,924 millones de euros considerando todos los cobros y devengos, distribuidos entre ventas inmobiliarias (1,349 millones), promoción residencial (347 millones), terrenos (257 millones), activos terciarios (157 millones) y gestión de préstamos (535 millones).
La cartera residencial mostró dinamismo relativo: ventas por 268 millones de euros con precio medio de 117,000 euros, el 96% dirigidas a particulares, mientras que la promoción inmobiliaria escrituró 1,284 viviendas nuevas. Paralelamente, la entidad expandió su oferta de alquiler social a más de 10,100 hogares con 1,490 nuevos contratos suscritos. En materia de desapalancamiento, se amortizaron 390 millones de euros de deuda durante el ejercicio, elevando el total histórico a cerca de 23,000 millones (45.3% de la deuda inicial). Desde su creación en 2012, la cartera total de activos se ha reducido en 69.9%, con descensos del 14.3% en inmuebles y 28.4% en activos financieros durante 2025, evidenciando una trayectoria de liquidación que, pese a los resultados negativos, mantiene viabilidad operacional según reportes de continuidad de negocio.


