Envejecimiento acelerado en China: 23% de la población supera los 60 años
Presión sobre pensiones y mercado laboral impulsa reformas estructurales en el gigante asiático
Más de 323 millones de personas mayores de 60 años residen actualmente en China, cifra que representa el 23% de la población total del país. Este incremento de 13 millones en un año refleja una aceleración sin precedentes en el envejecimiento demográfico, según datos del Ministerio de Asuntos Civiles y…
Más de 323 millones de personas mayores de 60 años residen actualmente en China, cifra que representa el 23% de la población total del país. Este incremento de 13 millones en un año refleja una aceleración sin precedentes en el envejecimiento demográfico, según datos del Ministerio de Asuntos Civiles y la Oficina Nacional de Envejecimiento. La población de mayores de 65 años alcanzó 223,65 millones (15,9% del total), mientras que la esperanza de vida promedio se situó en 79,25 años, evidenciando una transformación estructural de la pirámide poblacional.
Esta transición demográfica responde a dos dinámicas convergentes: la caída sostenida de la natalidad y el aumento de la longevidad. China ha experimentado descensos en su población durante los últimos cuatro años, una tendencia sin precedentes desde finales de los años cincuenta. La tasa de dependencia de la población mayor alcanzó 23,1%, presionando directamente sobre los sistemas de pensiones y el mercado laboral. Las proyecciones de organismos internacionales indican que para 2035, más de 400 millones de chinos tendrán 60 años o más, representando aproximadamente un tercio de la población nacional.
Anticipándose a esta crisis estructural, el gobierno chino ha implementado cambios en la política de jubilación por primera vez en décadas. La edad legal de retiro para hombres aumentará gradualmente de 60 a 63 años durante un período de 15 años, mientras que para mujeres funcionarias se elevará de 55 a 58 años, y para trabajadoras manuales de 50 a 55 años. Estas reformas buscan aliviar la presión sobre fondos de pensiones y adaptarse a la contracción de la población económicamente activa. Simultáneamente, el gobierno ha priorizado políticas para fomentar la natalidad y expandir servicios de cuidado para adultos mayores, reconociendo que el desafío trasciende el sistema de pensiones e impacta directamente la estructura económica y competitiva del país en los próximos años.


