Informalidad laboral y brecha tributaria: los frentes críticos de la economía peruana

Perú enfrenta una de las tasas de informalidad laboral más elevadas de la región: más del 70% de su Población Económicamente Activa (PEA) opera fuera del marco formal, cifra que supera en 20 puntos porcentuales el promedio latinoamericano del 50%. Esta paradoja —un país con indicadores macroeconómicos relativamente sólidos pero con una estructura laboral predominantemente informal— coloca al país andino en el centro del debate sobre desarrollo sostenible e inclusión económica en América Latina.

Para abordar este desafío estructural, el gobierno peruano ha activado un mecanismo institucional inédito: la conformación de Comisionados de Alto Nivel con mandato específico en cuatro áreas críticas: formalización laboral, acceso al financiamiento productivo, eficiencia en la gestión de inversión pública y cumplimiento tributario. El equipo tendrá nueve meses para presentar recomendaciones con potencial de derivar en reformas legislativas. La urgencia no es menor: el país invierte casi tres veces más que el promedio regional en obra pública, pero una proporción significativa de esos proyectos no se completa o no alcanza a los usuarios finales, lo que representa una ineficiencia sistémica con alto costo fiscal y social.

El componente tributario añade otra capa de complejidad. A pesar de contar con un marco fiscal estable, existe una brecha considerable de cumplimiento: una parte relevante de quienes generan ingresos no tributa, limitando la capacidad recaudatoria del Estado y, con ello, su margen para financiar servicios públicos y política social. Para estrategas y tomadores de decisión en México y el resto de América Latina, el caso peruano ofrece señales de alerta compartidas: la informalidad no es solo un fenómeno de mercado laboral, sino un multiplicador de desigualdad que erosiona la base fiscal y la cohesión social. Las reformas que Perú intente en los próximos meses serán un laboratorio de política pública con implicaciones regionales.