Construcción por el Mundial impulsa abril, pero mayo anticipa estancamiento económico
El avance de 7.6% mensual en construcción sostuvo la actividad en abril, pero los indicadores oportunos del INEGI no muestran continuidad en mayo
Señales mixtas definen el panorama macroeconómico de México en el segundo trimestre: un rebote técnico en abril, explicado en gran medida por el avance de la construcción vinculada a las obras del Mundial de Futbol, contrasta con un mayo que apunta a crecimiento cero. Según el indicador oportuno publicado por…
Señales mixtas definen el panorama macroeconómico de México en el segundo trimestre: un rebote técnico en abril, explicado en gran medida por el avance de la construcción vinculada a las obras del Mundial de Futbol, contrasta con un mayo que apunta a crecimiento cero. Según el indicador oportuno publicado por el INEGI, las actividades secundarias avanzaron 2.1% mensual en abril, con la construcción creciendo 7.6% en ese mismo periodo. Banco Base, en una nota de análisis, atribuye directamente ese desempeño a las obras de infraestructura asociadas al torneo.
Este dato cobra relevancia en un contexto de fragilidad acumulada: la economía mexicana se contrajo 0.6% en el primer trimestre, y abril abrió la posibilidad de una recuperación técnica. De acuerdo con cálculos de Banco Base, si junio no registra crecimiento, el segundo trimestre podría cerrar con un avance trimestral de alrededor de 1.3%, lo que dejaría el crecimiento anual del PIB en el primer semestre en torno a 0.9%. Sin embargo, el indicador oportuno del INEGI para mayo anticipa variación mensual de 0% en la actividad económica total, con una caída de 0.2% en actividades secundarias y nulo movimiento en las terciarias. El rebote de abril luce, en ese marco, más como un impulso puntual de obra que como una aceleración sostenida.
Desde el lado de la demanda interna, el Indicador Oportuno del Consumo Privado refuerza esa lectura: el consumo creció 0.4% mensual en abril, pero no mostró variación en mayo. Aunque en términos anuales el consumo privado mantendría avances de 2.2% y 2.6% respectivamente, la pérdida de fuerza mensual es una señal de alerta para estrategas y tomadores de decisión. Las actividades terciarias —servicios y comercio, que han funcionado como amortiguador ante la debilidad industrial y la baja inversión— también desaceleraron: crecieron 0.5% mensual en abril y se proyectan sin cambio en mayo. Para tener una lectura más precisa del origen del impulso constructor de abril —si fue público, privado o mixto—, será necesario esperar la publicación de la Encuesta Nacional de Empresas Constructoras. Entorno, que monitorea estos indicadores de coyuntura para apoyar la toma de decisiones empresariales, advierte que el indicador oportuno suele ser revisado de forma significativa al publicarse las cifras definitivas del Indicador Global de Actividad Económica, lo que añade incertidumbre a cualquier proyección de corto plazo.


