Registro obligatorio de celulares en México: riesgo sistémico para la conectividad digital
Millones de líneas móviles en México enfrentan una cuenta regresiva crítica. Con la fecha límite del 30 de junio establecida por la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) para el registro obligatorio de números celulares, el nivel de cumplimiento resulta alarmantemente bajo: solo 52.4 millones de líneas han completado el proceso…

Millones de líneas móviles en México enfrentan una cuenta regresiva crítica. Con la fecha límite del 30 de junio establecida por la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) para el registro obligatorio de números celulares, el nivel de cumplimiento resulta alarmantemente bajo: solo 52.4 millones de líneas han completado el proceso al 31 de mayo, apenas una tercera parte de las 158.9 millones de líneas móviles activas registradas al cierre del primer trimestre de 2026. Esto significa que aproximadamente 85 millones de líneas permanecen sin vincular, con implicaciones que trascienden el ámbito regulatorio.
Según datos analizados por Entorno, el obstáculo principal no es la falta de información, sino la desconfianza. Una encuesta nacional revela que el 66% de los usuarios conoce la obligación de registro, pero solo el 45% ha concluido el trámite. Siete de cada diez usuarios que conocen la medida expresan dudas sobre la seguridad del proceso y el manejo de sus datos personales. Esta brecha entre conocimiento e intención de cumplimiento configura un escenario de riesgo colectivo: si una proporción significativa de las líneas no registradas es suspendida, el impacto no recaerá únicamente sobre los usuarios individuales, sino sobre la infraestructura digital del país en su conjunto.
Expertos advierten sobre un efecto en cadena que recuerda la presión sobre redes fijas inalámbricas observada durante la pandemia de COVID-19: la migración masiva hacia conexiones WiFi como alternativa ante la pérdida del acceso a datos móviles. Aunque la CRT ha confirmado que los dispositivos podrán seguir conectándose a internet vía WiFi, las aplicaciones que dependen de mensajes SMS para verificación de identidad —incluyendo validación de operaciones bancarias, recuperación de contraseñas y autenticación en servicios digitales— enfrentarán restricciones severas. La Asociación de Bancos de México ya ha manifestado su preocupación ante la posible limitación de acceso a aplicaciones financieras. A esto se suman afectaciones potenciales en plataformas de movilidad, comercio electrónico, herramientas educativas y servicios gubernamentales que utilizan el número celular como factor de autenticación. Para los estrategas corporativos y líderes de transformación digital, este escenario exige revisar con urgencia los modelos de autenticación y continuidad operativa que dependen de la telefonía móvil como canal primario.


