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Restricciones israelíes en Cisjordania llevan la economía palestina al límite del colapso

La dependencia estructural del shekel y los bancos israelíes deja a la Autoridad Palestina sin margen de maniobra ante el endurecimiento de controles

Redaccion E30·20/6/2026
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Restricciones israelíes en Cisjordania llevan la economía palestina al límite del colapso

Desde los ataques del 7 de octubre de 2023, las restricciones impuestas por Israel en Cisjordania han escalado hasta convertirse en un factor de riesgo sistémico para la economía palestina. Las limitaciones al movimiento de personas y la retención de fondos destinados a la Autoridad Palestina han deteriorado el acceso a servicios públicos básicos e incrementado la presión sobre una estructura económica que arrastra décadas de dependencia estructural.

Esta dependencia no es nueva ni accidental. Desde 1967, la economía palestina ha operado bajo condiciones que la vinculan orgánicamente a la economía israelí: el shekel funciona como moneda de facto sin que la Autoridad Palestina tenga capacidad de política monetaria propia; los bancos israelíes son el único puente entre el sistema financiero palestino y los mercados internacionales; y el comercio exterior transita por puertos bajo control israelí. En este contexto, las decisiones del ministro de Finanzas Bezalel Smotrich —quien además ejerce responsabilidades en el Ministerio de Defensa para Cisjordania— han profundizado el estrangulamiento: la retención de ingresos fiscales, las restricciones a conexiones bancarias y la suspensión de permisos laborales para trabajadores palestinos en Israel han empujado a las instituciones financieras palestinas hacia una crisis de insolvencia.

Analistas y organismos internacionales advierten que revertir esta tendencia requiere tanto medidas inmediatas —como la restitución de empleos y la transferencia de ingresos retenidos— como un rediseño estructural de las condiciones económicas en la región. Sin intervención internacional sostenida, la economía de Cisjordania difícilmente podrá recuperar funcionalidad en el corto plazo. La situación no solo compromete el bienestar de la población palestina, sino que representa un factor de inestabilidad con implicaciones geopolíticas que trascienden el conflicto bilateral, en un momento en que la atención global se divide entre Gaza y las tensiones entre Estados Unidos, Israel e Irán.