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Carga impositiva automotriz: por qué los autos importados cuestan el doble en Argentina

Una cadena de gravámenes en cascada explica por qué vehículos fabricados en Asia llegan al mercado local a precios que duplican los de origen

Redaccion E30·20/6/2026
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Carga impositiva automotriz: por qué los autos importados cuestan el doble en Argentina

Importar un automóvil a Argentina implica enfrentar una estructura impositiva que puede elevar su precio más del 100% respecto al valor de origen. Este fenómeno no responde a un solo gravamen, sino a una cadena de cargas fiscales que se acumulan desde el momento en que el vehículo cruza la frontera. El caso más reciente y documentado es el del SUV RAV4 híbrido de Toyota, que se produce en Japón y llega al mercado argentino a USD 70,200, cuando en su país de fabricación cuesta aproximadamente USD 32,000 y en Estados Unidos se comercializa a USD 43,300. El incremento supera el 120%.

El punto de partida es el Acuerdo de Complementación Económica (ACE14), suscrito entre Argentina y Brasil, que establece un arancel del 35% para todos los vehículos provenientes de países fuera del Mercosur. Japón, Corea del Sur, Tailandia, Sudáfrica y China no tienen convenios bilaterales con Argentina ni con el bloque regional, por lo que sus exportaciones automotrices quedan sujetas a esa tasa máxima. En contraste, países de la Unión Europea y Estados Unidos han avanzado en acuerdos que permiten reducciones arancelarias para vehículos que cumplen criterios de integración local, lo que les otorga una ventaja competitiva significativa en el mercado argentino. Existe además un cupo anual de 50,000 unidades híbridas y eléctricas exentas de arancel, aunque el 80% de esa cuota es absorbida por vehículos de origen chino, lo que limita el beneficio para otras procedencias.

Pero el arancel del 35% es solo el primer eslabón. La razón por la que el precio final casi duplica al de origen radica en que cada impuesto se aplica en cascada sobre el valor ya incrementado por el anterior. Al comparar distintos mercados, las diferencias son reveladoras: el mismo RAV4 híbrido se vende en Chile —donde no existen aranceles de importación— a USD 47,750, y en Brasil a USD 67,900. Otro ejemplo es el Hyundai Santa Fe, fabricado en Corea del Sur, que en su mercado doméstico cuesta USD 35,000, en Chile USD 52,800 y en Argentina USD 70,900, un alza del 102%. Según el análisis publicado por Entorno, esta estructura impositiva convierte a Argentina en uno de los mercados automotrices más costosos de la región para vehículos de extrazona, con implicaciones directas sobre la competitividad del sector, el acceso del consumidor a tecnologías de movilidad más eficiente y las decisiones de inversión de las terminales internacionales.

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