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Economia

Los subsidios pesqueros europeos aceleran el deterioro marino sin generar beneficios sostenibles

Un análisis de tres décadas de inversión pública revela que 22,000 millones de euros en subvenciones pesqueras de la UE no han generado beneficios sostenibles ni protegido los ecosistemas marinos

Treinta años de subvenciones europeas al sector pesquero han derivado en una degradación documentada de los océanos, sin que los objetivos de sostenibilidad declarados por la Unión Europea se hayan cumplido. Así lo concluye el informe 'Miles de millones desperdiciados', elaborado por una organización ecologista, que analiza el destino de

Redaccion E30·22/6/2026
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Treinta años de subvenciones europeas al sector pesquero han derivado en una degradación documentada de los océanos, sin que los objetivos de sostenibilidad declarados por la Unión Europea se hayan cumplido. Así lo concluye el informe 'Miles de millones desperdiciados', elaborado por una organización ecologista, que analiza el destino de aproximadamente 22,000 millones de euros en apoyos específicos otorgados desde 1994. El estudio advierte que la falta de transparencia en la gestión de estos fondos —señalada también por el Tribunal de Cuentas Europeo— impide una evaluación completa del gasto público y sus resultados reales sobre la biodiversidad marina. Entre los hallazgos más críticos destaca que más del 50% de las aguas europeas están sometidas a pesca de arrastre de fondo, frente a una media global del 14%, y que el 26.7% de esa actividad ocurre en zonas que deberían estar bajo protección. Pese a los compromisos de la UE en materia de biodiversidad y cambio climático, los fondos públicos han financiado prácticas que deterioran ecosistemas marinos en lugar de restaurarlos. La distribución de los recursos también revela una asimetría estructural: la pesca industrial de arrastre a gran escala ha concentrado la mayor parte de los apoyos, mientras que los pescadores artesanales han recibido apenas el 1% de las ayudas públicas. España, como principal beneficiario de estas subvenciones y líder en tonelaje de flota pesquera en Europa, ocupa un lugar central en este debate sobre equidad y gestión de recursos comunes. Frente a este diagnóstico, el informe propone cinco líneas de acción estructural: centralizar la gestión de datos en la Comisión Europea para mejorar la transparencia; reorientar la financiación hacia la regeneración ecológica; eliminar la sobrecapacidad pesquera; condicionar las ayudas públicas a una transición sectorial verificable; y financiar el retiro progresivo de embarcaciones con alto consumo de combustible. Para los estrategas de política pública y los directivos del sector agroalimentario, el análisis de Entorno subraya una tensión creciente entre los compromisos climáticos de Europa y la arquitectura real de sus incentivos económicos —una contradicción que, de no resolverse, compromete tanto la viabilidad del sector como la soberanía alimentaria de las comunidades costeras.

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