Petróleo cae ante avance en negociaciones con Irán y flexibilización de sanciones
El Brent retrocede 3.7% y el WTI cae 3.3% tras la emisión de una licencia del Tesoro de EE.UU. que habilita exportaciones iraníes por 60 días y el compromiso de Teherán de mantener abierto el estrecho de Ormuz

Presión bajista sobre los mercados energéticos globales se intensificó esta semana tras el avance en las negociaciones entre Irán y Estados Unidos, celebradas en Suiza, y el anuncio del Departamento del Tesoro estadounidense de emitir una licencia que autoriza la venta y producción de crudo iraní por un periodo de 60 días, con vigencia hasta el 21 de agosto. El precio del Brent, referencia europea, cayó 3.7% para ubicarse en 77.11 dólares por barril, mientras que el WTI, referencia en Estados Unidos, retrocedió 3.3% hasta los 73.36 dólares, en una jornada marcada por señales diplomáticas que el mercado interpretó como un aumento potencial de la oferta.
Como parte del marco negociador, Irán se comprometió a garantizar el tránsito libre en el estrecho de Ormuz y a permitir el ingreso de inspectores del Organismo Internacional para la Energía Atómica (OIEA) a su territorio. Ambas partes acordaron además la creación de un Comité de Alto Nivel encargado de supervisar políticamente el proceso de mediación, establecer canales de comunicación para prevenir incidentes y asegurar el paso de buques mercantes por la zona. Varios petroleros iraníes ya cruzaron el estrecho recientemente, siendo los primeros en hacerlo desde que se impusieron bloqueos vinculados al conflicto en Oriente Próximo.
Para los tomadores de decisiones en México y América Latina, el contexto es estratégicamente relevante. El estrecho de Ormuz concentra el tránsito de aproximadamente una quinta parte del petróleo y gas consumidos en el mundo; su cierre tras el inicio del conflicto bélico a finales de febrero empujó los precios del crudo muy por encima de los 72 dólares por barril que se registraban antes de la ofensiva militar contra Irán. Según análisis de Entorno, la reapertura gradual de esta ruta y la posible reincorporación del crudo iraní al mercado podrían moderar la volatilidad energética en el corto plazo, aunque la sostenibilidad de este escenario depende del ritmo y profundidad de los acuerdos diplomáticos en curso.


