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Economia

Trabajadores de Xcaret denuncian riesgos sanitarios y ambientales en manejo de aguas residuales

Empleados señalan exposición a aguas negras sin equipo de protección, vertidos en ríos subterráneos y presunto incumplimiento de normas oficiales mexicanas

Trabajadores del Grupo Xcaret han presentado denuncias formales sobre el manejo de aguas residuales en las instalaciones del parque y su hotel, alertando sobre condiciones que, según sus testimonios, representan riesgos para la salud laboral, la salud pública y el equilibrio ecológico de la región. Los empleados afirman operar plantas

Redaccion E30·23/6/2026
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Trabajadores de Xcaret denuncian riesgos sanitarios y ambientales en manejo de aguas residuales

Trabajadores del Grupo Xcaret han presentado denuncias formales sobre el manejo de aguas residuales en las instalaciones del parque y su hotel, alertando sobre condiciones que, según sus testimonios, representan riesgos para la salud laboral, la salud pública y el equilibrio ecológico de la región. Los empleados afirman operar plantas de tratamiento sin contar con equipos de protección personal adecuados para prevenir enfermedades dermatológicas, respiratorias y gastrointestinales, derivadas del contacto con aguas residuales provenientes de habitaciones, restaurantes y áreas recreativas.

Entre las denuncias más graves destaca la afirmación de que, tras un proceso biológico, estas aguas son vertidas en ríos subterráneos sin cumplir con las Normas Oficiales Mexicanas (NOM) aplicables al tratamiento y disposición de aguas residuales. Los trabajadores señalan directamente a Eduardo Niño, gerente de mantenimiento, como responsable de no garantizar condiciones mínimas de higiene laboral, e indican que el lodo generado por el proceso de tratamiento es desechado de forma inadecuada en el suelo. Las imágenes difundidas por los propios empleados respaldan parte de estas afirmaciones. A esto se suma el testimonio de Paula Chávez, ingeniera y ex colaboradora de Xcaret, quien ha denunciado presunto maltrato hacia animales utilizados en espectáculos turísticos, incluyendo guacamayas y perros mantenidos en condiciones de estrés, encierros prolongados y exposición a ruidos y luces intensas, algunos de ellos empleados en funciones nocturnas pese a mostrar signos de agotamiento o lesiones.

Ante la falta de respuesta interna, los trabajadores han hecho un llamado a las autoridades competentes —entre ellas la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) y la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA)— para que intervengan y verifiquen las condiciones operativas del complejo. El caso pone sobre la mesa una discusión más amplia sobre los estándares de responsabilidad social y ambiental en la industria turística mexicana, particularmente en destinos de alto impacto como la Riviera Maya, donde la presión sobre los ecosistemas de cenotes y ríos subterráneos es ya un tema de atención científica y regulatoria. Para el C-Level del sector, el episodio subraya los riesgos reputacionales y legales que conlleva la gestión deficiente de pasivos ambientales y laborales en operaciones de escala.

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