Credenciales digitales por competencias: el nuevo modelo de contratación que avanza en EE.UU.
California pilota una credencial digital que valida habilidades más allá del título universitario, anticipando un cambio estructural en los modelos de contratación
Certificar habilidades sin depender exclusivamente de un título universitario es el principio que impulsa una de las iniciativas laborales más relevantes en Estados Unidos. California ha puesto en marcha el California Career Passport, una credencial digital que compila y valida la trayectoria profesional de los trabajadores considerando no solo su…

Certificar habilidades sin depender exclusivamente de un título universitario es el principio que impulsa una de las iniciativas laborales más relevantes en Estados Unidos. California ha puesto en marcha el California Career Passport, una credencial digital que compila y valida la trayectoria profesional de los trabajadores considerando no solo su formación académica, sino también entrenamientos laborales, programas de capacitación, servicio militar y otras experiencias que acrediten competencias específicas. La iniciativa, impulsada por el gobernador Gavin Newsom, responde a una tendencia global que organismos como el World Economic Forum y McKinsey han documentado: la creciente brecha entre los sistemas educativos tradicionales y las necesidades reales del mercado laboral.
El modelo de contratación basado en competencias —conocido en la literatura de recursos humanos como skills-based hiring— ha ganado tracción en los últimos años entre empleadores de sectores como tecnología, salud y manufactura. Según datos de LinkedIn, entre 2019 y 2023 el porcentaje de ofertas de empleo que omiten el requisito de título universitario creció más de 40% en algunas industrias de alto dinamismo. En este contexto, Entorno ha seguido de cerca el desarrollo de este tipo de herramientas digitales como señal de un reajuste estructural en la forma en que las organizaciones identifican y seleccionan talento. El pasaporte laboral californiano busca precisamente resolver uno de los cuellos de botella más persistentes: la dificultad de los empleadores para verificar de manera eficiente las capacidades reales de los candidatos más allá del expediente académico.
California, con más de 18.6 millones de personas empleadas y una tasa de desempleo de 5.3% registrada en abril de 2026, opera como uno de los principales laboratorios de política laboral en el continente. La fase piloto del programa, que inició el 17 de junio de 2026 y se extenderá hasta el 24 de agosto del mismo año, permitirá evaluar la usabilidad de la plataforma, la integración de datos educativos y laborales, y la respuesta de los empleadores ante este nuevo tipo de perfil verificado. Para los estrategas de talento y los líderes de recursos humanos en América Latina, el experimento californiano ofrece una hoja de ruta concreta: las organizaciones que comiencen a construir infraestructura para evaluar competencias —no solo credenciales— estarán mejor posicionadas en un mercado donde la velocidad de cambio tecnológico hace obsoletos los perfiles tradicionales en ciclos cada vez más cortos.


