Reciclaje de baterías con microondas: recuperación de materiales críticos en dos horas
Investigadores del Laboratorio Nacional de Sandia han desarrollado una tecnología basada en microondas capaz de reciclar baterías de iones de litio en tan solo dos horas, frente a los siete días que demandan los métodos convencionales. El avance, liderado por la química de nanomateriales Clare Davis-Wheeler Chin, representa un salto…

Investigadores del Laboratorio Nacional de Sandia han desarrollado una tecnología basada en microondas capaz de reciclar baterías de iones de litio en tan solo dos horas, frente a los siete días que demandan los métodos convencionales. El avance, liderado por la química de nanomateriales Clare Davis-Wheeler Chin, representa un salto cualitativo en la recuperación de materiales críticos como cobalto, litio y níquel, insumos estratégicos para la industria tecnológica y la transición energética global.
El proceso utiliza un reactor de microondas de tamaño comparable al de un horno doméstico, que transforma el polvo de cátodos usados en nanohojas mediante calentamiento desigual. Esta técnica alcanza una eficiencia del 95% en la conversión de material, muy por encima del 60% que ofrecen los métodos tradicionales. A diferencia de otras aproximaciones que requieren altas temperaturas, el sistema opera con menor consumo energético, lo que reduce su huella de carbono y mejora su viabilidad económica a escala industrial. El equipo de Sandia, bajo la dirección de Kevin Leung en investigación y Bryan Wygant en desmontaje y procesamiento, superó además las dificultades históricas asociadas al desarmado de celdas que no fueron diseñadas para ser recicladas.
Desde una perspectiva estratégica, este desarrollo llega en un momento crítico: la demanda global de baterías de iones de litio crece a tasas de dos dígitos anuales, impulsada por la electrificación del transporte, los dispositivos de consumo y los sistemas de almacenamiento de energía. Según proyecciones del Foro Económico Mundial, el volumen de baterías en fin de vida útil podría superar los 11 millones de toneladas métricas para 2030. Tecnologías que aceleren la recuperación de materiales sin depender de minería primaria representan tanto una oportunidad de negocio como una palanca de resiliencia en cadenas de suministro cada vez más tensionadas. Para directivos en sectores de manufactura, energía y tecnología, el avance de Sandia señala una dirección clara: el reciclaje de precisión será un activo competitivo, no solo una obligación regulatoria. Desde Entorno se seguirá el desarrollo de estas tecnologías y su impacto en los modelos de negocio de la región.


