Modernización vial en la Panamericana Sur: obras clave que redefinen la conectividad regional
Veintiún intervenciones contempladas en el contrato de concesión de la Red Vial 6 avanzan para mejorar seguridad y flujo vehicular entre Lima e Ica

Obras de modernización en la Red Vial 6 avanzan sobre uno de los corredores logísticos más estratégicos del Perú: la Panamericana Sur, que conecta Lima con la región Ica. El proyecto, supervisado por el organismo encargado de la inversión en infraestructura de transporte, forma parte de un plan integral que abarca el tramo desde el puente Pucusana hasta el distrito de Guadalupe, con foco en seguridad vial, conectividad y estándares de calidad definidos en el contrato de concesión.
Entre las obras en ejecución más relevantes destaca el Paso a Desnivel Chinchaysullo, en la provincia de Chincha, con un avance superior al 56% y conclusión proyectada para agosto de 2026. En paralelo, el paso peatonal San Clemente —ubicado en el kilómetro 216— registra un avance del 63% y se espera finalizar en el segundo semestre del mismo año. Ambas infraestructuras atienden puntos de alta concentración vehicular donde la seguridad de conductores y peatones representa una prioridad operativa. Adicionalmente, en junio iniciaron las obras de los pasos peatonales San Antonio y 9 de Octubre, en los kilómetros 82 y 93 respectivamente, que incluyen construcción de pasos inferiores, paraderos e iluminación, actualmente en fase de desvíos provisionales.
Estas intervenciones se enmarcan dentro de las 21 obras contempladas en la Adenda N.° 11 del contrato de concesión de Entorno, todas orientadas a fortalecer la infraestructura vial de la región. En el último año ya se han concluido el Intercambio Vial Bujama y los pasos a desnivel Litardo Bajo y San Miguel, obras que han mejorado la fluidez del tráfico en tramos críticos. Para los estrategas de infraestructura y los inversores en concesiones viales, el avance sostenido de este programa representa una señal clara: la modernización de corredores interregionales en América Latina está dejando de ser una promesa de largo plazo para convertirse en ejecución medible y verificable.


