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Japón necesita más trabajadores extranjeros, pero muchos se sienten poco acogidos.

Japón enfrenta una creciente escasez laboral que ha llevado al país a buscar trabajadores extranjeros, sin embargo, las recientes medidas adoptadas en materia de inmigración han generado un clima de desconfianza entre quienes desean establecerse en el país. La situación se ha vuelto crítica para muchos trabajadores extranjeros, como Srijana

Redaccion E30·26/6/2026
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Japón necesita más trabajadores extranjeros, pero muchos se sienten poco acogidos.

Japón enfrenta una creciente escasez laboral que ha llevado al país a buscar trabajadores extranjeros, sin embargo, las recientes medidas adoptadas en materia de inmigración han generado un clima de desconfianza entre quienes desean establecerse en el país.

La situación se ha vuelto crítica para muchos trabajadores extranjeros, como Srijana Sunar, una mujer nepalí de 29 años que ha laborado en fábricas japonesas desde 2018. Srijana expresó su frustración al tener que pagar 100,000 yenes para extender su visa cada tres años, una carga significativa considerando que su salario mensual es de 145,000 yenes. A finales de mayo, el gobierno japonés aprobó una ley que incrementa esta tarifa máxima, pasando de 10,000 yenes a 100,000 yenes para el 2027.

Su esposo, Spandan Sunar, quien ha trabajado en Japón desde 2016, también ha sentido el impacto de las políticas actuales. A pesar de tener un estatus de visa adecuado y cumplir con las regulaciones, ambos se enfrentan a limitaciones en cuanto a la elección de trabajos y condiciones laborales. La pareja, casada en 2022, anhela solicitar la residencia permanente, pero la nueva ley, que eleva la tarifa para permisos de residencia permanente a 300,000 yenes, representa un obstáculo considerable, especialmente dado que se requiere un ingreso anual superior a 3 millones de yenes para la aprobación.

El contexto demográfico de Japón es preocupante. Para abril de 2025, la población japonesa se había reducido a aproximadamente 119.7 millones, mientras que el número de extranjeros ha crecido, compensando alrededor del 40% de esa disminución. A finales de 2025, había alrededor de 4.125 millones de extranjeros en el país, un aumento significativo en comparación con el año anterior. Expertos en política de inmigración han subrayado la importancia de estos trabajadores, afirmando que son esenciales para el funcionamiento de la sociedad.

No obstante, la administración de la primera ministra Sanae Takaichi ha implementado un paquete de medidas más estrictas que afecta a los extranjeros. Este conjunto de políticas, denominado "medidas integrales para la aceptación y convivencia de los extranjeros", busca endurecer los requisitos para la naturalización y la residencia permanente. Entre las nuevas regulaciones se incluye la ampliación del período de residencia necesario para la naturalización a 10 años y la introducción de requisitos de competencia en el idioma japonés.

Legisladores han señalado que el sistema actual no fue diseñado para un gran número de residentes extranjeros y han enfatizado la necesidad de establecer un entorno donde estos trabajadores puedan contribuir a la sociedad japonesa de manera efectiva. Sin embargo, muchos potenciales trabajadores han manifestado que las nuevas reglas han complicado sus planes de establecerse en Japón, lo que podría tener repercusiones en la capacidad del país para atraer el talento necesario para enfrentar su crisis laboral.

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