El Salvador recibió menos inversión extranjera en 2025, pero sigue por encima del promedio
El Salvador recibió menos inversión extranjera en 2025, pero sigue por encima del promedio La inversión extranjera directa (IED) en El Salvador alcanzó los setecientos sesenta y cuatro millones de dólares en 2025. Aunque esta cifra es inferior a la registrada en 2024, continúa superando el promedio de la última…

El Salvador recibió menos inversión extranjera en 2025, pero sigue por encima del promedio
La inversión extranjera directa (IED) en El Salvador alcanzó los setecientos sesenta y cuatro millones de dólares en 2025. Aunque esta cifra es inferior a la registrada en 2024, continúa superando el promedio de la última década. Este dato resalta la capacidad del país para atraer capital foráneo, a pesar de los desafíos económicos globales.
El sector servicios fue el principal receptor de la IED, acumulando el sesenta y ocho por ciento del total invertido. Por otro lado, el treinta y dos por ciento restante se destinó a la industria manufacturera, lo que indica que, si bien los inversionistas están centrando su atención en las oportunidades dentro de los servicios, la manufactura sigue desempeñando un papel crucial en la economía salvadoreña.
El director de la División de Desarrollo Productivo y Empresarial de la CEPAL, Marco Llinás, enfatizó que la cautela de las empresas extranjeras al momento de invertir se debe a un entorno internacional complicado. Este fenómeno no se limita a El Salvador, sino que se extiende a toda América Latina y el Caribe, donde las decisiones de inversión se han vuelto más prudentes.
Llinás también subrayó que los inversionistas consideran factores más allá de la seguridad y los incentivos fiscales. La disponibilidad de mano de obra calificada, proveedores confiables y una infraestructura tecnológica adecuada son elementos cada vez más relevantes en la toma de decisiones sobre dónde invertir recursos significativos.
El principal desafío que enfrenta El Salvador radica en la necesidad de mejorar sus políticas de desarrollo productivo. Es crucial que el país alinee sus esfuerzos para atraer inversión extranjera y maximizar el impacto positivo de estos recursos en la economía local.
En el contexto de Centroamérica y el Caribe, la inversión extranjera directa mostró resultados diversos en 2025. La región en su conjunto recibió un total de doce mil sesenta y nueve millones de dólares, representando el 6.2 por ciento del total de América Latina y el Caribe. Costa Rica lideró la región con cinco mil quinientos ochenta y siete millones de dólares, experimentando un crecimiento del 3.4 por ciento en comparación con 2024, impulsado principalmente por la reinversión de utilidades en el sector manufacturero.
Por su parte, Guatemala y Nicaragua alcanzaron mil ochocientos ochenta y dos millones y mil quinientos tres millones de dólares en IED, respectivamente, también gracias a la reinversión de utilidades, aunque con un menor número de nuevos proyectos. Honduras, en cambio, logró captar mil trescientos noventa y seis millones de dólares, casi el triple que el año anterior, gracias a préstamos entre empresas. Panamá, en contraste, experimentó una disminución significativa, con novecientos treinta y ocho millones de dólares, un 55 por ciento menos que en 2024.
En el Caribe, la IED sumó dieciséis mil cuatrocientos noventa y nueve millones de dólares, destacando la República Dominicana con cinco mil treinta y tres millones, la cifra más alta en su historia y un crecimiento del 11.3 por ciento. Guyana también se destacó como uno de los países con mejor desempeño en términos de inversión.
A pesar de las variaciones en la región, se evidencia una tendencia hacia la mejora en la captación de inversiones, lo que resalta la importancia de las políticas adecuadas y la alineación de esfuerzos para maximizar el impacto económico en los países de Centroamérica y el Caribe.


