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Tratados comerciales y marcos institucionales sostienen el vínculo Chile-Perú ante cambios políticos

La arquitectura de acuerdos comerciales y organismos autónomos amortigua la volatilidad política en la relación bilateral

Más allá de los ciclos electorales y las alineaciones ideológicas, la relación bilateral entre Chile y Perú descansa sobre una arquitectura institucional y comercial que actúa como amortiguador ante la volatilidad política. Así lo analiza María Pía Méndez, académica de la Escuela de Gobierno y Administración Pública de la Universidad

Redaccion E30·1/7/2026
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Tratados comerciales y marcos institucionales sostienen el vínculo Chile-Perú ante cambios políticos

Más allá de los ciclos electorales y las alineaciones ideológicas, la relación bilateral entre Chile y Perú descansa sobre una arquitectura institucional y comercial que actúa como amortiguador ante la volatilidad política. Así lo analiza María Pía Méndez, académica de la Escuela de Gobierno y Administración Pública de la Universidad Mayor de Chile, quien señala que la existencia de tratados de libre comercio vigentes, organismos autónomos y representación gremial empresarial consolidada genera un marco de estabilidad estructural que trasciende las preferencias de los gobiernos de turno.

La alta rotación de autoridades en Perú durante los últimos años —con múltiples presidentes e impeachments en menos de una década— ha dificultado la construcción de políticas exteriores sostenidas. Sin embargo, ese mismo contexto ha reforzado el peso relativo de los acuerdos supranacionales y los actores económicos privados como vectores de continuidad. Méndez apunta que la integración de mercados, las inversiones cruzadas y el historial de intercambio comercial entre ambos países funcionan como mecanismos de mitigación ante posibles tensiones diplomáticas, independientemente de quién ocupe la presidencia en Lima.

En el escenario en que Keiko Fujimori alcanzara la presidencia peruana, la académica anticipa que la agenda bilateral podría orientarse hacia temas de convergencia ideológica con el gobierno chileno de José Antonio Kast, particularmente en control migratorio y seguridad regional. Desde la perspectiva de las élites empresariales chilenas, un gobierno de Fujimori sería interpretado como señal de continuidad del modelo de libre mercado, lo que reduciría la incertidumbre sobre el marco regulatorio. No obstante, Méndez advierte que las principales preocupaciones del sector privado no giran en torno a la orientación ideológica del nuevo gobierno, sino al clima interno de Perú: la polarización, la inestabilidad institucional y el riesgo de bloqueos en rutas de transporte de mercancías son los factores que generan mayor incertidumbre entre los inversores con exposición en el país andino.

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