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Producción de frijol en El Salvador resiste la sequía y garantiza abastecimiento

Más de 30,000 manzanas aseguradas y características biológicas del cultivo sostienen la oferta interna pese al estrés hídrico en el 70% de las estaciones de monitoreo

Redaccion E30·5/7/2026
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Producción de frijol en El Salvador resiste la sequía y garantiza abastecimiento

Pese a las adversas condiciones climáticas que atraviesa El Salvador, la producción de frijol mantiene su curso sin daños significativos. Mateo Rendón, coordinador de la Mesa Nacional Agropecuaria Rural e Indígena, confirmó la existencia de más de 30,000 manzanas de frijol aseguradas, lo que garantiza el abastecimiento del mercado durante la temporada actual. Este dato cobra relevancia en un contexto donde el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales reporta que, desde el 23 de junio, aproximadamente el 70% de las estaciones de monitoreo han registrado condiciones de sequía meteorológica, con mayor afectación en la zona oriental del país.

Detrás de esta resiliencia hay factores biológicos concretos. El frijol posee la capacidad de fijar nitrógeno atmosférico, lo que le permite mantenerse nutrido incluso bajo temperaturas diurnas elevadas. Además, al alcanzar su madurez, la planta cierra sus hojas para retener la humedad del suelo, una adaptación que reduce su dependencia de las precipitaciones regulares. Estas características lo diferencian de otros cultivos que han sufrido afectaciones más severas durante el mismo período de sequía. La Mesa Nacional Agropecuaria ha monitoreado el avance de la siembra en diversas zonas productoras, confirmando que los niveles de nutrición de los cultivos se mantienen dentro de parámetros normales.

Desde una perspectiva de seguridad alimentaria, el frijol representa un pilar estratégico para millones de familias salvadoreñas. Su demanda interna es constante y su versatilidad culinaria —en preparaciones licuadas, fritas o enteras, acompañando arroz, maíz y tortillas— lo convierte en un componente irremplazable de la dieta cotidiana. Para los tomadores de decisión en el sector agroalimentario y en política pública, el comportamiento de este cultivo ofrece una señal relevante: en escenarios de cambio climático con episodios de sequía más frecuentes e intensos, los cultivos con alta eficiencia hídrica y capacidad de fijación de nitrógeno representan activos estratégicos tanto para la estabilidad del mercado interno como para la planificación agrícola de mediano plazo.

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