Transferencias de hidroeléctricas binacionales: señales de presión fiscal en economías emergentes
Itaipú, la central hidroeléctrica compartida entre Paraguay y Brasil, transfirió 239 millones de dólares al Estado paraguayo durante el primer semestre de 2026, lo que representa una caída del 11.1% frente al mismo período del año anterior, cuando el monto ascendió a 269 millones de dólares. Esta variación de aproximadamente 30 millones de dólares no es un dato menor: en economías donde los ingresos de empresas binacionales constituyen una fuente estructural de financiamiento público, las fluctuaciones en estas transferencias impactan directamente la planificación fiscal y la capacidad de inversión del Estado.
De acuerdo con el Anexo C del Tratado de Itaipú —marco jurídico-financiero firmado en 1973 que regula la operación de la represa— el Ministerio de Economía y Finanzas de Paraguay recibió 131 millones de dólares en concepto de regalías y 66 millones por compensaciones de cesión de energía. Adicionalmente, la Administración Nacional de Electricidad (ANDE) recibió 42 millones de dólares en resarcimientos por cargas de administración y utilidades de capital. Solo en junio, la transferencia al Tesoro paraguayo fue de 33.7 millones de dólares. Desde agosto de 2023, cuando inició la gestión del presidente Santiago Peña, Itaipú ha aportado aproximadamente 1,461 millones de dólares acumulados al Estado, una cifra que ilustra la dependencia estructural de las finanzas públicas paraguayas respecto a esta fuente de ingresos.
Más allá de los números del semestre, el dato estratégico es la renegociación en curso del Anexo C entre los gobiernos de Paraguay y Brasil. Ese documento cumplió 50 años de vigencia en agosto de 2023 —plazo que originalmente contemplaba su revisión— y su actualización determinará las condiciones financieras bajo las cuales operará la tercera hidroeléctrica más potente del mundo durante las próximas décadas, solo superada en capacidad instalada por las chinas Tres Gargantas y Baihetan. Para los estrategas corporativos e inversores con exposición en la región, el resultado de esa negociación definirá no solo el flujo de ingresos hacia el Estado paraguayo, sino también las condiciones del mercado energético regional y la viabilidad de proyectos que dependen de tarifas eléctricas competitivas en el corredor Paraguay-Brasil.
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