Tipo de cambio peso-dólar en Chile: dinámicas y proyecciones hacia 2026
Estabilidad relativa del mercado cambiario y factores que determinarán la apreciación de la moneda local
Dinámicas recientes del mercado cambiario chileno muestran una cotización del dólar estadounidense que refleja tendencias más amplias de estabilidad relativa en comparación con ciclos anteriores. La volatilidad actual del tipo de cambio se sitúa en un 6%, notablemente inferior a la volatilidad de referencia del 11.22%, lo que sugiere una…

Dinámicas recientes del mercado cambiario chileno muestran una cotización del dólar estadounidense que refleja tendencias más amplias de estabilidad relativa en comparación con ciclos anteriores. La volatilidad actual del tipo de cambio se sitúa en un 6%, notablemente inferior a la volatilidad de referencia del 11.22%, lo que sugiere una mayor estabilidad en el mercado cambiario durante este período.
Proyecciones hacia 2026 anticipan una apreciación moderada del peso chileno frente al dólar, con estimaciones que sitúan el tipo de cambio en una banda de entre 820 y 880 pesos por dólar. Esta perspectiva se fundamenta en un giro político hacia la derecha que fomenta la confianza empresarial y la inversión privada, factores clave para la estabilidad de la moneda local. Desde el escenario base de 2025, analistas proyectan que el dólar podría cotizar cerca de los 840 pesos al cierre de 2026, siempre que se mantenga la estabilidad política y avance el programa de reformas.
Valor internacional del cobre, principal exportación chilena, influye decisivamente en la evolución del tipo de cambio. Una recuperación sostenida de los precios del cobre podría acelerar la apreciación del peso chileno, mientras que una caída abrupta en las cotizaciones internacionales representaría un riesgo al alza para el valor del dólar frente a la moneda local. Si la entrada de capital extranjero supera las expectativas y el precio del cobre se mantiene alto, el tipo de cambio podría situarse entre 820 y 850 pesos por dólar.
Contexto económico más amplio revela que Chile experimentó una fuerte respuesta fiscal en 2021, permitiendo un crecimiento del 11.7%, convirtiéndose en una de las recuperaciones más rápidas del mundo tras la pandemia. Esta situación se explicó por el consumo impulsado por el retiro de fondos de pensiones y apoyos fiscales directos. Sin embargo, la recuperación en el mercado laboral ha sido más lenta y la inflación ha afectado al país, impulsada por presiones en la demanda y aumentos en los precios de las materias primas. Los analistas coinciden en que la volatilidad seguirá presente, aunque la tendencia central apunta a una apreciación moderada del peso en comparación con los niveles observados en ciclos anteriores.


