Persecución de activos: la nueva estrategia contra redes de extorsión en Centroamérica
Autoridades pivotean hacia el rastreo financiero para desmantelar estructuras criminales
Instituciones de seguridad en Honduras han reorientado su enfoque operativo hacia el desmantelamiento de la capacidad económica de organizaciones dedicadas a la extorsión, abandonando parcialmente la estrategia tradicional de capturas individuales. Esta transición responde a un reconocimiento de que las redes criminales se regeneran rápidamente cuando solo se detiene a…

Instituciones de seguridad en Honduras han reorientado su enfoque operativo hacia el desmantelamiento de la capacidad económica de organizaciones dedicadas a la extorsión, abandonando parcialmente la estrategia tradicional de capturas individuales. Esta transición responde a un reconocimiento de que las redes criminales se regeneran rápidamente cuando solo se detiene a operadores de campo, mientras que sus estructuras de financiamiento permanecen intactas.
La División Anti Extorsión y Asociaciones Terroristas (DAET) ha implementado un sistema de rastreo de flujos financieros que busca identificar a los gestores de fondos ilícitos y los líderes que controlan la distribución de ingresos derivados de extorsiones. Este cambio metodológico refleja una tendencia global en la lucha contra el crimen organizado: la teoría de que interrumpir los canales de dinero es más efectivo que perseguir individuos aislados. El director de la DAET ha enfatizado que "destruir la cabeza hará que el cuerpo caiga", una referencia explícita a la necesidad de atacar los nodos de decisión financiera en lugar de solo los ejecutores.
La extorsión mantiene un impacto severo en sectores como el transporte urbano, donde operadores reportan presiones constantes y cobros obligatorios. Las autoridades han documentado que algunos extorsionadores utilizan múltiples números telefónicos y cambian frecuentemente de chips para mantener la intimidación sobre víctimas, lo que sugiere una operación descentralizada pero coordinada. Paralelamente, se han identificado casos de fraude donde individuos se hacen pasar por miembros de grupos criminales para extorsionar, lo que complica el mapeo de estructuras reales.
La estrategia incluye un llamado a la ciudadanía para presentar denuncias verificables que permitan a equipos especializados iniciar investigaciones. Las autoridades han señalado que cada reporte será sometido a un proceso de asesoría para determinar acciones necesarias. Adicionalmente, la institución ha reconocido que se han identificado casos de agentes policiales involucrados en actividades ilícitas, lo que indica que la certificación y depuración interna es parte integral de esta nueva estrategia. El enfoque dual—atacar finanzas externas mientras se fortalece la integridad institucional interna—representa un cambio en la madurez operativa de las autoridades de seguridad en la región.
Sigue leyendo
NacionalesFraude tributario sistémico: cómo redes internas manipulan registros fiscales en administraciones públicas
NacionalesCorte Suprema amplía derechos pensionales de religiosos sin cotización formal
Nacionales