Tipo de cambio en Chile: factores que moldean la paridad peso-dólar hacia 2026
Estabilidad política y precios del cobre definen la trayectoria de apreciación moderada del peso chileno
Dinámicas macroeconómicas y variables externas convergen para definir la evolución del tipo de cambio en Chile en los próximos años. Las proyecciones hacia 2026 indican una apreciación moderada de la moneda local frente al dólar, con un rango estimado entre 820 y 880 pesos por dólar estadounidense. Esta perspectiva se…

Dinámicas macroeconómicas y variables externas convergen para definir la evolución del tipo de cambio en Chile en los próximos años. Las proyecciones hacia 2026 indican una apreciación moderada de la moneda local frente al dólar, con un rango estimado entre 820 y 880 pesos por dólar estadounidense. Esta perspectiva se fundamenta en un giro político hacia la derecha que fomenta la confianza empresarial y la inversión privada, factores esenciales para la estabilidad económica del país.
Valor internacional del cobre, principal exportación chilena, sigue siendo determinante en la evolución del tipo de cambio. Una recuperación sostenida de los precios del cobre podría acelerar la apreciación del peso chileno, mientras que una caída abrupta en las cotizaciones internacionales representaría un riesgo al alza para el valor del dólar frente a la moneda local. Partiendo de un escenario base para 2025, analistas proyectan que el dólar podría cotizar cerca de los 840 pesos al cierre de 2026, siempre y cuando se mantenga la estabilidad política y avance el programa de reformas. Si la entrada de capital extranjero supera las expectativas y el precio del cobre se mantiene alto, el tipo de cambio podría situarse entre 820 y 850 pesos por dólar.
Contexto histórico de Chile muestra ciclos de volatilidad vinculados a shocks externos. Durante 2021, el país experimentó una fuerte respuesta fiscal que le permitió crecer hasta un 11.7%, siendo una de las recuperaciones más rápidas del mundo tras la pandemia. Este crecimiento se explicó por el aumento del consumo impulsado por retiros de fondos de pensiones y apoyos fiscales directos. Sin embargo, la recuperación en el mercado laboral ha sido más lenta y la inflación ha impactado el país, alimentada por fuertes presiones en la demanda, aumentos en los precios de las materias primas, interrupciones en los suministros y la depreciación del peso, lo que ha llevado a alcanzar la deuda pública más alta en tres décadas, cercana al 37%.
Volatilidad actual en el mercado cambiario chileno se sitúa en 8.27%, inferior a la volatilidad referencial, lo que sugiere un entorno de incertidumbre moderada. Los analistas coinciden en que la volatilidad seguirá presente, aunque la trayectoria central apunta hacia una apreciación moderada del peso frente al dólar en comparación con los niveles observados en años anteriores. Estabilidad institucional del Banco Central de Chile, que controla la cantidad de dinero en circulación desde 1975, continúa siendo un ancla de credibilidad para las proyecciones de mediano plazo en los mercados financieros internacionales.


