Talento como factor decisivo: qué buscan las empresas en ubicaciones para operar
Capacitación laboral y fuerza de trabajo educada definen la competencia territorial por inversión en América
Talento se erige como el criterio primordial en la selección de ubicaciones para operaciones empresariales en 2026, desplazando consideraciones tradicionales como costos o infraestructura básica. Aunque factores como electricidad confiable, suministro de agua y trámites simplificados siguen siendo relevantes, las empresas priorizan ahora la disponibilidad de trabajadores con habilidades específicas…

Talento se erige como el criterio primordial en la selección de ubicaciones para operaciones empresariales en 2026, desplazando consideraciones tradicionales como costos o infraestructura básica. Aunque factores como electricidad confiable, suministro de agua y trámites simplificados siguen siendo relevantes, las empresas priorizan ahora la disponibilidad de trabajadores con habilidades específicas y educación avanzada. Esta reconfiguración refleja un cambio estructural en la economía: la escasez de mano de obra a nivel nacional ha mejorado desde los niveles críticos posteriores a la pandemia, pero persiste una discrepancia crítica en la disponibilidad y calidad de habilidades laborales por disciplina y región.
La migración neta de trabajadores con educación universitaria se ha convertido en métrica clave para evaluar territorios competitivos. Los estados ahora promocionan activamente su fuerza laboral ante inversores corporativos, considerando el porcentaje de población con títulos universitarios y avanzados, la concentración de empleados en disciplinas STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas), y la efectividad de programas de educación profesional en la colocación laboral. Herramientas de productividad como inteligencia artificial están cerrando parte de la brecha de habilidades, pero no eliminan la necesidad de capacitación especializada. Cada vez más empresas valoran certificaciones y credenciales reconocidas por la industria, lo que ha renovado el enfoque en capacitación estatal y su conexión directa con oportunidades de empleo. En estudios comparativos de competitividad territorial, la fuerza laboral representa el 13.8% del puntaje total de evaluación de cada estado.
La legislación laboral también influye en la atracción de talento calificado. Estados que permiten a empleados no ser obligados a unirse a sindicatos tienden a atraer trabajadores de mayor nivel educativo. Iniciativas como programas acelerados de talento que colaboran con sistemas de educación superior para proporcionar capacitación específica alineada con demanda empresarial han demostrado impacto medible: algunos programas implementados desde 2019 han respaldado la creación de aproximadamente 22,000 empleos. Complementariamente, esquemas de pasantías remuneradas amplían oportunidades de aprendizaje práctico y vinculación temprana con mercado laboral. Sin embargo, incluso territorios con notable concentración de talento tecnológico enfrentan desafíos en retención de trabajadores altamente educados, señalando que la disponibilidad de habilidades es condición necesaria pero no suficiente sin estrategias integrales de desarrollo y retención.
Para tomadores de decisiones en México y América Latina, estas dinámicas territoriales representan un indicador clave al planear estrategias de inversión y desarrollo económico. La competencia por talento calificado entre regiones intensifica la presión para modernizar sistemas de educación profesional, alinear currículos con demandas emergentes de industria, y crear ecosistemas que retengan trabajadores educados. Territorios que logren articular oferta de capacitación con demanda empresarial real, combinado con legislación laboral flexible y oportunidades de desarrollo continuo, estarán mejor posicionados para atraer inversión de alto valor agregado en la próxima década.


