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Economia

Devaluación y estancamiento: la crisis monetaria que paraliza la economía cubana

Con el dólar en 24 pesos cubanos, la isla enfrenta contracción económica, inflación de dos dígitos y fuga de capitales

Presiones cambiarias intensas caracterizan el panorama económico cubano, donde el tipo de cambio oficial del dólar estadounidense se sitúa en 24 pesos cubanos, reflejando una devaluación acumulada que expone las vulnerabilidades estructurales de una economía en contracción. Entre 2020 y 2024, el PIB cubano se contrajo un 11%, con una

Redaccion E30·29/7/2026
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Devaluación y estancamiento: la crisis monetaria que paraliza la economía cubana

Presiones cambiarias intensas caracterizan el panorama económico cubano, donde el tipo de cambio oficial del dólar estadounidense se sitúa en 24 pesos cubanos, reflejando una devaluación acumulada que expone las vulnerabilidades estructurales de una economía en contracción. Entre 2020 y 2024, el PIB cubano se contrajo un 11%, con una caída adicional del 1.1% en 2024, marcando el segundo año consecutivo de retroceso. Esta trayectoria negativa ocurre en un contexto donde la volatilidad cambiaria se mantiene en 1.73%, inferior a la volatilidad de referencia del 3.58%, pero insuficiente para generar confianza en los mercados.

Las proyecciones oficiales anticipan un crecimiento modesto del 1% para 2026, la misma tasa estimada para el año anterior que no se logró alcanzar. El Ministerio de Economía y Planificación reconoce que el país operará bajo una "economía de guerra", enfrentando amenazas geopolíticas y riesgos internos que podrían intensificarse. Las autoridades depositan esperanzas en la recuperación del turismo y la exportación de servicios médicos como fuentes de divisas, aunque estas proyecciones chocan con la realidad de una economía que experimenta inflación del 10% proyectada para 2026, apenas cinco puntos porcentuales por debajo de la inflación interanual del 14.07% registrada a cierre de 2025.

Problemas estructurales profundos limitan cualquier recuperación: escasez de productos básicos, apagones recurrentes, dolarización creciente y migración masiva configuran un escenario de deterioro sostenido. El déficit fiscal estimado para 2026 asciende a 74,500 millones de pesos cubanos (aproximadamente 3,100 millones de dólares al tipo de cambio oficial), cifra similar a la del año anterior, evidenciando la incapacidad del Estado para cerrar brechas financieras. Históricamente, el peso cubano ha experimentado múltiples devaluaciones: desde 2002 cuando cotizaba en 21 pesos por peso convertible, hasta la reforma monetaria del 2021 que estableció la tasa de 24 pesos por dólar. Este último cambio, presentado como unificación, fue interpretado por analistas como una devaluación encubierta que aceleró la dolarización informal y el mercado negro, donde las divisas alcanzan cotizaciones significativamente superiores a la tasa oficial.

Ante este escenario, el Gobierno ha enfatizado la necesidad de atraer inversión extranjera directa, comprometiéndose a ofrecer un entorno "más dinámico y transparente" para los inversores. Sin embargo, estas declaraciones contrastan con la realidad de una economía cerrada, con acceso limitado a financiamiento internacional y sujeta a sanciones económicas que restringen sus capacidades de importación y generación de divisas. La persistencia de estos desequilibrios sugiere que sin reformas estructurales profundas en el modelo económico, las presiones cambiarias y la inflación continuarán erosionando el poder adquisitivo de la población y limitando las perspectivas de crecimiento sostenible.

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