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Volatilidad cambiaria en Colombia: presiones y perspectivas del peso frente a divisas

Inestabilidad en mercados de cambio desafía proyecciones de fortaleza monetaria local

Los mercados cambiarios en Colombia enfrentan una fase de volatilidad significativa que contrasta con las perspectivas de fortalecimiento del peso proyectadas para el mediano plazo. La volatilidad actual del tipo de cambio se sitúa en 43.12%, considerablemente por encima de la volatilidad de referencia del 19.86%, evidenciando una inestabilidad que

Redaccion E30·29/7/2026
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Volatilidad cambiaria en Colombia: presiones y perspectivas del peso frente a divisas

Los mercados cambiarios en Colombia enfrentan una fase de volatilidad significativa que contrasta con las perspectivas de fortalecimiento del peso proyectadas para el mediano plazo. La volatilidad actual del tipo de cambio se sitúa en 43.12%, considerablemente por encima de la volatilidad de referencia del 19.86%, evidenciando una inestabilidad que refleja presiones macroeconómicas tanto globales como locales.

Los analistas del sector financiero colombiano proyectan que el dólar promediará 3,878 pesos en 2026, sustentado en tres factores clave: la debilidad global de la moneda estadounidense, un flujo sostenido de remesas hacia el país y la expectativa de ajustes al alza en las tasas de interés locales. Estas proyecciones se basan en el desempeño observado en 2025, cuando el peso se apreció un 14% frente al dólar, impulsado por la depreciación global del billete verde y una caída del 9% en el índice DXY. Sin embargo, la brecha de tasas de interés entre la Reserva Federal (3.50%-3.75%) y el Banco de la República (9.25%) genera incentivos para estrategias de carry trade que podrían presionar al alza la tasa de cambio.

A pesar de estas proyecciones optimistas, el panorama presenta riesgos significativos que podrían revertir la tendencia de fortalecimiento. La incertidumbre fiscal, exacerbada por el recorte en la calificación soberana de Colombia y el proceso electoral en curso, genera presiones al alza sobre la tasa de cambio. Estos factores de riesgo político y fiscal contrastan con las medidas implementadas por el Gobierno para evitar una depreciación mayor del peso, creando un escenario de tensión entre fuerzas de apreciación y depreciación que definirá la dinámica cambiaria en los próximos trimestres. La volatilidad actual sugiere que los mercados aún no han alcanzado consenso sobre la dirección definitiva de la moneda nacional.

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