Desempleo en Colombia se mantuvo estable en junio en 8%, consolidando el mismo nivel de mayo y registrando una disminución de seis décimas frente al año anterior. Esta cifra representa el nivel más bajo desde noviembre de 2025, cuando alcanzó 7%, señalando una trayectoria de recuperación gradual en el mercado laboral colombiano.
Sectores como alojamientos y servicios de comida lideraron la generación de empleo con 289,000 nuevos puestos, seguidos por construcción con 146,000 empleos y transportes y almacenamiento con 145,000. Sin embargo, la industria manufacturera experimentó una contracción significativa con pérdida de 125,000 empleos, evidenciando una reconfiguración sectorial del mercado laboral. La tasa de ocupación creció un punto porcentual, pasando de 58.4% a 59.4%, mientras que la participación global alcanzó 64.5%, con un aumento de seis décimas respecto al período anterior.
La brecha de género persiste como desafío estructural: hombres registran una tasa de desempleo de 6.6% mientras que mujeres enfrentan 9.9%, generando una diferencia de 3.3 puntos porcentuales. Adicionalmente, 55.1% de la población ocupada continúa en condiciones de informalidad, limitando acceso a protección social y beneficios laborales. Estas cifras reflejan vulnerabilidades que trascienden la métrica agregada de desempleo.
Dispersión regional significativa caracteriza el mercado laboral: Quibdó lidera con 23.3% de desempleo, seguida por Cartagena (13.2%) e Ibagué (12.8%), mientras que Medellín (7.1%), Pereira (7.2%) y Villavicencio (7.9%) muestran dinámicas más favorables. Esta fragmentación territorial sugiere que políticas de empleo nacionales requieren adaptación a contextos locales específicos. Para estrategas de inversión y tomadores de decisiones en la región, estas tendencias laborales señalan oportunidades en sectores de servicios y construcción, pero también alertan sobre vulnerabilidades en manufactura y persistencia de brechas estructurales que afectan la productividad agregada.


