Déficit comercial de Estados Unidos se contrajo 5.6% en junio, alcanzando 73.3 mil millones de dólares, según datos del Departamento de Comercio. Aunque la cifra superó levemente las proyecciones de economistas (73.0 mil millones), el descenso refleja una dinámica comercial más compleja: tanto importaciones como exportaciones cayeron simultáneamente, una señal de desaceleración económica que resta un punto porcentual al crecimiento del producto interno bruto durante el segundo trimestre.
Exportaciones e importaciones de bienes registraron contracciones generalizadas impulsadas por volatilidad en precios de commodities. Las exportaciones cayeron 0.9% a 314.7 mil millones de dólares, con bienes reducidos 1.9%. El petróleo crudo lideró la caída: sus exportaciones bajaron 5.7 mil millones de dólares tras una contracción de precio promedio de 107.82 a 95.82 dólares por barril entre mayo y junio. Fuel oil disminuyó 1.6 mil millones, mientras oro no monetario subió 3.4 mil millones. En bienes de capital, computadoras cayeron 1.1 mil millones de dólares. Las importaciones totales bajaron 1.8% a 388.0 mil millones, con bienes descendiendo 2.5% a 309.0 mil millones.
Sin embargo, bajo esta contracción general emerge una tendencia estructural que desafía la narrativa de normalización comercial: importaciones de computadoras se mantienen 95.4 mil millones de dólares por encima del año anterior, impulsadas por inversiones corporativas en inteligencia artificial e infraestructura de datos. Esta demanda persistente de tecnología sugiere que el déficit comercial seguirá presionado a mediano plazo, independientemente de fluctuaciones cíclicas. Equipos de telecomunicaciones importados crecieron 1.1 mil millones de dólares en junio. Servicios mostraron dinamismo: exportaciones de servicios aumentaron 1.1 mil millones (107.8 mil millones totales), impulsadas por sectores financiero y comercial, mientras importaciones de servicios subieron 0.6 mil millones a 79.0 mil millones, reflejando incrementos en cargos por propiedad intelectual y mejoras en transporte y seguros. Importaciones de servicios de viaje disminuyeron, indicando moderación en demanda de viajes internacionales.
Economistas anticipan que esta mejora temporal en el déficit no se sostendrá. Demanda interna sigue robusta—importaciones de bienes de consumo cayeron solo 2.1 mil millones de dólares—y la carrera global por capacidades de inteligencia artificial garantiza presión continua sobre importaciones de semiconductores y equipos especializados. Importaciones ajustadas por inflación de petróleo alcanzaron su nivel más bajo desde abril de 2020, pero esta métrica refleja más bien volatilidad energética que cambios estructurales en patrones comerciales. Déficit comercial de bienes reales se redujo 5.3% a 94.5 mil millones de dólares, pero el panorama sugiere que ajustes futuros dependerán menos de ciclos de demanda que de reconfiguración geopolítica de cadenas de suministro tecnológico.



