Reactivación gradual de operaciones en Michoacán refleja un cambio estructural en cómo se gobiernan las cadenas agroexportadoras entre México y Estados Unidos. Aproximadamente el 75% de los empaques de aguacate en la entidad se encuentran operativos nuevamente, representando cerca del 85% de las exportaciones estatales del producto. Este avance sigue a la suspensión temporal de actividades del personal agrícola estadounidense, que había interrumpido certificaciones y embarques tras una alerta de seguridad emitida por la embajada estadounidense.
La reanudación comenzó en cuatro municipios estratégicos: Tancítaro, Tacámbaro, Uruapan y la región Morelia-Pátzcuaro, zonas que concentran la mayor densidad de operaciones exportadoras. Los inspectores del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) verifican que los empaques cumplan requisitos fitosanitarios, un proceso que había sido interrumpido. Según datos oficiales, México exporta más de un millón de toneladas de aguacate anualmente; en el primer cuatrimestre de 2026, las exportaciones alcanzaron 501,824 toneladas. Esta cifra contextualiza la magnitud del sector: representa no solo ingresos significativos sino un pilar de la economía agrícola nacional.
Negociaciones binacionales continúan para restablecer operatividad al 100%. El enfoque en seguridad como factor determinante de la certificación comercial marca un precedente: la cadena de suministro agrícola ya no se rige únicamente por estándares fitosanitarios tradicionales, sino por evaluaciones de riesgo que integran factores de gobernanza territorial. Para estrategas corporativos y tomadores de decisiones en sectores agroexportadores, esta dinámica señala que la resilencia de operaciones futuras dependerá de capacidades de coordinación público-privada en seguridad, no solo de eficiencia logística.


