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Economia

Desempleo oculto en China: por qué el 5% oficial enmascara una crisis laboral estructural

Más de 53 millones en trabajo por encargo y 320 millones en empleo flexible revelan deterioro salarial y subempleo que las estadísticas oficiales no capturan

Presión creciente sobre el empleo y expansión del trabajo por encargo en China han generado jornadas laborales más largas, ingresos deprimidos y una oferta laboral que ya no absorbe con facilidad a quienes anteriormente encontraban oportunidades en construcción, industria o servicios urbanos. Más de 53 millones de personas trabajaron como

Redaccion E30·12/8/2026
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Desempleo oculto en China: por qué el 5% oficial enmascara una crisis laboral estructural

Presión creciente sobre el empleo y expansión del trabajo por encargo en China han generado jornadas laborales más largas, ingresos deprimidos y una oferta laboral que ya no absorbe con facilidad a quienes anteriormente encontraban oportunidades en construcción, industria o servicios urbanos. Más de 53 millones de personas trabajaron como repartidores de comida o conductores de plataformas en 2025, un aumento de 10 millones respecto a hace dos años. El empleo flexible, que incluye trabajo a tiempo parcial y autoempleo, alcanzó los 320 millones este año, comparado con 280 millones el anterior.

Economía china, que entre 1980 y 2020 se sustentó en migración masiva desde áreas rurales hacia fábricas y obras en ciudades, enfrenta ahora un panorama radicalmente diferente. Crisis prolongada del sector inmobiliario, debilidad del consumo y amenaza deflacionaria persistente han reducido oportunidades laborales tradicionales, desplazando excedente de mano de obra hacia aplicaciones de transporte y entrega. En aeropuertos como Pudong en Shanghái, Daxing en Beijing y Tianfu en Chengdu, taxistas esperan entre siete y diez horas por un viaje. Un conductor de Guangzhou relató que regresa a casa para ducharse y lavar ropa antes de volver al aeropuerto a hacer fila, durmiendo frecuentemente en su vehículo durante la noche mientras espera pasajeros.

Subempleo y deterioro salarial son realidades que apenas se reflejan en estadísticas oficiales. Tasa de desempleo urbano en China ha permanecido estancada en torno al 5% durante años, pero esta medición excluye a quienes regresan al campo y ofrece pocas métricas complementarias para evaluar participación, subempleo o desaliento laboral. Falta de datos amplios sobre empleo en China dificulta análisis detallado. Aunque se confirma que fuerza laboral total, que superó 800 millones en 2015, está disminuyendo conforme población envejece, contracción que debería favorecer a trabajadores no se ha materializado.

Fenómeno conocido como punto de inflexión de Lewis, que describe momento en que excedente de trabajadores rurales es absorbido por ciudades y salarios empiezan a aumentar, ha mostrado comportamiento contrario en China. Economía se encuentra al borde de deflación, consumo sigue débil y crecimiento de salarios urbanos ha caído a mínimo histórico del 3.4% en 2025. Analistas señalan que demanda de trabajo está disminuyendo más rápido que oferta laboral, dinámica atribuida a automatización en fábricas, crisis inmobiliaria e impacto aún no cuantificado de inteligencia artificial.

Organización Internacional del Trabajo ya había advertido sobre polarización del mercado laboral que se intensificó desde 2016: en algunos sectores hay escasez de trabajo, mientras que en otros predominan jornadas extensas que, más que reflejar abundancia de empleo, revelan precariedad preocupante. Contraste entre cifra oficial de desempleo y realidad en terreno expone limitaciones de indicadores macroeconómicos tradicionales para capturar transformaciones estructurales en mercados laborales emergentes bajo presión tecnológica y demográfica.

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