Argentina flexibiliza acceso a créditos en dólares para empresas
Regulación bancaria busca cerrar brecha entre depósitos y préstamos en moneda extranjera
Modificaciones en el marco normativo de financiamiento en dólares marcan un giro en la política crediticia argentina, enfocadas en ampliar el acceso de empresas a créditos en moneda extranjera. Autoridades del Banco Central han identificado un desfase significativo en el mercado: depósitos en dólares del sector privado alcanzaron los 40,000…

Modificaciones en el marco normativo de financiamiento en dólares marcan un giro en la política crediticia argentina, enfocadas en ampliar el acceso de empresas a créditos en moneda extranjera. Autoridades del Banco Central han identificado un desfase significativo en el mercado: depósitos en dólares del sector privado alcanzaron los 40,000 millones de dólares en julio, mientras que los préstamos en esa moneda apenas sumaban 22,000 millones de dólares, revelando un margen considerable de capacidad crediticia sin explotar.
Esta brecha responde a restricciones regulatorias que se remontan a la crisis de 2001, cuando se estableció que los bancos solo podían aceptar depósitos en dólares si estaban destinados a financiar la cadena exportadora. Autoridades del banco central han señalado que los marcos normativos actuales resultan excesivamente restrictivos para una economía que opera en dos monedas simultáneamente. El BCRA ya ha iniciado cambios incrementales, como la disposición que permite a entidades bancarias otorgar créditos en moneda extranjera a empresas no exportadoras, siempre que cuenten con garantía de una compañía exportadora.
Sector bancario ha expresado interés en avanzar hacia la flexibilización de condiciones para préstamos en dólares, lo que permitiría a un mayor número de empresas acceder a financiamiento en moneda extranjera y optimizaría la capacidad de préstamo de los depósitos existentes. El enfoque de las nuevas medidas se concentra exclusivamente en el sector empresarial, dejando de lado los créditos en dólares para personas físicas. Este cambio de política refleja una estrategia más amplia de las autoridades económicas para fortalecer la actividad empresarial en un contexto de creciente preocupación por la morosidad en préstamos en pesos y la desaceleración económica.


