NEO
Tendencias

Crisis de fertilizantes en mercados emergentes: el sobrecosto de la volatilidad global

Perturbaciones geopolíticas en Medio Oriente elevan costos de importación agrícola en Latinoamérica

Perturbaciones en el comercio global de energía durante el primer semestre de 2026 generaron una cascada de aumentos en los precios de fertilizantes, con impacto directo en economías agrícolas dependientes de importaciones. Argentina experimentó un sobrecosto teórico de USD 180 millones en sus compras externas de insumos agrícolas, reflejando una

Redaccion E30·13/8/2026
Compartir:LinkedInXWhatsAppFacebook
Crisis de fertilizantes en mercados emergentes: el sobrecosto de la volatilidad global

Perturbaciones en el comercio global de energía durante el primer semestre de 2026 generaron una cascada de aumentos en los precios de fertilizantes, con impacto directo en economías agrícolas dependientes de importaciones. Argentina experimentó un sobrecosto teórico de USD 180 millones en sus compras externas de insumos agrícolas, reflejando una dinámica que trasciende al país y expone vulnerabilidades estructurales en cadenas de suministro críticas para la producción de alimentos. Fertilizantes nitrogenados, especialmente urea, fueron los más afectados por la crisis. Aproximadamente el 20% del comercio mundial de gas natural y el 25% del comercio global de urea transitaban por rutas comprometidas, mientras que el encarecimiento del gas natural licuado (GNL) —insumo fundamental para la producción de urea— desató efectos dominó en toda la cadena. Grandes productores como India redujeron temporalmente su producción por escasez de gas, mientras China restringió exportaciones para priorizar su mercado interno. El precio internacional de urea se incrementó más del 100% comparado con enero, aunque posteriormente mostró signos de moderación. El mercado de fosfatados también enfrentó presión: la disponibilidad reducida de azufre, insumo clave para ácido fosfórico, junto con interrupciones en países involucrados en conflictos, presionó costos. El azufre se duplicó desde enero; el superfosfato triple (TSP) aumentó 39% y el DAP 27%. Estas tensiones no fueron exclusivas de la crisis en Ormuz; desde finales de 2025 ya operaban restricciones comerciales que mantenían precios elevados. Argentina importó 437,000 toneladas de fertilizantes nitrogenados, 767,000 toneladas de fosfatados y 39,000 toneladas de potásicos durante el primer semestre, registrando el segundo peor desempeño en volumen desde 2019, aunque alcanzó el segundo valor más alto históricamente con USD 1,762 millones. La urea, producto con mayor incremento de precios, mostró la caída más pronunciada en volumen. En junio, las importaciones de nitrogenados fueron las más bajas desde 2015, un 60% por debajo del promedio quinquenal; los fosfatados alcanzaron su nivel más bajo desde 2018. Si se hubieran aplicado precios promedio del primer semestre de 2025 a las cantidades importadas en 2026, el costo habría sido aproximadamente USD 180 millones menor. Esta volatilidad genera implicaciones críticas para la campaña agrícola 2026/27. Argentina importa alrededor del 50% de fertilizantes nitrogenados y 80% de fosfatados que consume; aproximadamente 75% de compras externas de nitrogenados ocurren en el segundo semestre, previo a la siembra de cultivos. La normalización del comercio internacional y la moderación de precios serán determinantes para los costos de producción agrícola. Economías similares en Latinoamérica enfrentan dinámicas comparables, exponiendo cómo dependencias de importación de insumos críticos amplifican volatilidad macroeconómica y presionan márgenes de productores.

Sigue leyendo