Falsificación de huevo en México: cómo identificar productos pirateados en el mercado
Autoridades detectan sellos y códigos de trazabilidad adulterados; consumidores pueden verificar autenticidad mediante sistemas de consulta
Autoridades sanitarias en México han identificado un creciente problema de piratería en el mercado de huevo, con productos que utilizan de manera irregular sellos y códigos de trazabilidad para hacerse pasar por originales. La Comisión para la Protección contra Riesgos Sanitarios del Estado de Durango (Coprised) ha intensificado inspecciones en…

Autoridades sanitarias en México han identificado un creciente problema de piratería en el mercado de huevo, con productos que utilizan de manera irregular sellos y códigos de trazabilidad para hacerse pasar por originales. La Comisión para la Protección contra Riesgos Sanitarios del Estado de Durango (Coprised) ha intensificado inspecciones en la Región Laguna, donde durante operativos en mercados locales se aseguraron 360 piezas de huevo que carecían de documentación sanitaria necesaria para acreditar su procedencia. El problema trasciende la distribución física: también se han identificado páginas de internet que suplantan identidades de marcas reconocidas para ofrecer productos de origen dudoso.
Uno de los indicadores clave para detectar falsificaciones es el sello azul impreso sobre el cascarón. Según verificadores capacitados por las autoridades sanitarias, los productos auténticos presentan caracteres con impresión definida y uniforme. Las irregularidades en el grosor de letras y números, así como diferencias en la calidad de impresión, son señales de alerta. Además, se han documentado casos en los que se reutilizaban empaques de marcas reconocidas para productos de procedencia dudosa. Este código no es meramente decorativo: permite rastrear la trayectoria del producto a lo largo de la cadena de suministro, desde la granja hasta la comercialización, identificando el origen de posibles contaminaciones. El manual de Buenas Prácticas Pecuarias de SENASICA establece que este seguimiento debe incluir registros de fecha de recolección, identificación de la nave, número de lote y cantidad recolectada.
Para los consumidores, existen herramientas de verificación disponibles. Sistemas como el Frescómetro permiten ingresar el código impreso en el cascarón para consultar información sobre la granja de origen y fecha de empaque. Si los datos no coinciden o hay inconsistencias, es recomendable desconfiar del producto. SENASICA enfatiza que las buenas prácticas de trazabilidad buscan reducir riesgos físicos, químicos y biológicos, garantizando la inocuidad del producto final. La compra en establecimientos formales y la capacidad de identificar el origen del huevo se posicionan como elementos críticos para la seguridad alimentaria del consumidor. Ante la sofisticación del fraude digital, los consumidores deben verificar la autenticidad de los productos adquiridos, especialmente cuando se trata de compras en línea o a través de canales no convencionales.


