Operadores de infraestructura digital para minería de criptomonedas y computación de alto rendimiento reportaron ingresos de $79.1 millones en el primer trimestre fiscal, representando un crecimiento del 73% interanual y 10% secuencial. Este desempeño refleja la aceleración en la demanda de capacidad computacional para inteligencia artificial y procesamiento de datos, segmento que la industria proyecta representará aproximadamente el 40% de los ingresos operacionales una vez que las implementaciones de GPU estén plenamente operativas.
La expansión de operaciones se materializa en proyectos de centros de datos en Suecia, Canadá y Paraguay, con un portafolio de contratos de cinco años valorado en $360 millones para la adquisición de 2,088 unidades de GPU de última generación. Este nivel de inversión en infraestructura refleja la competencia creciente por capacidad de cómputo en mercados emergentes, donde operadores buscan establecer presencia antes de que se consolide la oferta regional. Los ingresos anuales activos y contratados del segmento de nube GPU alcanzaron $180 millones, con proyecciones de llegar a $200 millones en ingresos recurrentes anuales al cierre del año fiscal.
Desde la perspectiva operacional, el margen bruto de operación mejoró a $24.2 millones (incremento del 53% interanual), mientras que el EBITDA ajustado se situó en $13.4 millones, comparado con un EBITDA ajustado negativo de $9 millones en el trimestre previo. La posición de liquidez se fortaleció significativamente, alcanzando $208 millones en efectivo al cierre del trimestre, impulsado principalmente por actividades de financiamiento incluyendo emisiones de valores canjeables. Los activos corrientes totales ascendieron a aproximadamente $280 millones frente a pasivos corrientes de $143 millones, indicando una estructura de capital más robusta para financiar la expansión de capacidad.
Sin embargo, la compañía enfrenta desafíos regulatorios, particularmente en jurisdicciones europeas donde se procesan impugnaciones a evaluaciones fiscales. La pérdida neta GAAP de $142.9 millones en el trimestre estuvo influenciada significativamente por provisiones no monetarias y depreciación de activos fijos, reflejando el modelo de negocio intensivo en capital característico de la infraestructura de centros de datos. La producción de equivalentes de Bitcoin alcanzó aproximadamente 1,004 unidades durante el período, consolidando la diversificación de ingresos entre minería y servicios de computación en la nube.
