Cincuenta por ciento de la población mexicana ha estado expuesta a aplicaciones de crédito rápido con prácticas abusivas conocidas como montadeudas. Cuando los usuarios descubren la naturaleza fraudulenta de estas plataformas, la respuesta inmediata no es acudir a autoridades formales, sino buscar orientación en comunidades digitales, especialmente en grupos de Facebook. Este comportamiento refleja una brecha significativa entre la disponibilidad de canales institucionales y la confianza que depositan los ciudadanos en redes sociales para resolver crisis financieras y de seguridad personal, según el Confianzómetro 2026, un estudio colaborativo entre Tala y la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef).
Cuatro de cada diez personas recurriría a grupos de redes sociales antes de presentar una denuncia formal, siendo Facebook el espacio principal para buscar orientación sobre cómo proceder. Aunque el 74% de los encuestados afirma que denunciaría formalmente un robo o un caso de exhibición ante sus contactos, la reacción inmediata suele ser buscar consejos y validación en comunidades digitales. Después de Facebook, las personas consideran a la Policía Cibernética y a la Condusef como alternativas. Este patrón de comportamiento sugiere que las víctimas perciben mayor empatía y respuestas prácticas en espacios comunitarios que en instituciones formales, lo que plantea preguntas sobre la efectividad y accesibilidad de los canales oficiales de denuncia.
Montadeudas son plataformas que prometen dinero rápido con pocos requisitos y sin revisar historial crediticio. Solicitan acceso a contactos, fotografías, ubicación y otros datos del dispositivo. El mecanismo se torna abusivo cuando los intereses aumentan sin previo aviso, convirtiendo la deuda en algo impagable. En este punto comienzan las llamadas, mensajes intimidatorios y amenazas de exhibir al usuario ante familiares y amigos. Datos recientes indican que los casos de fraude y extorsión relacionados con montadeudas han aumentado un 454% mensual en la Ciudad de México, con 892 reportes en comparación con 161 del año anterior. En el 86% de los casos, las deudas oscilaban entre 500 y 10,000 pesos, montos que representan una carga significativa para la población de ingresos medios y bajos.
Un factor crítico en la propagación de estas aplicaciones es la influencia de las reseñas de otros usuarios. El 29% de los usuarios se deja guiar por reseñas en tiendas de aplicaciones, mientras que apenas el 19% revisa los términos y condiciones y el 19% verifica que la entidad esté registrada ante la Condusef. El 55% de los encuestados ha tenido contacto directo o indirecto con plataformas fraudulentas, y un alarmante 94% las asocia con extorsión y abuso. Esta desconexión entre la conciencia del riesgo y las acciones preventivas refleja una falta de educación financiera digital y una subestimación de las consecuencias hasta que el daño ya se ha materializado.
Otra reacción preocupante es que el 49% de los usuarios afirma que eliminaría la aplicación al descubrir que accedió a su lista de contactos. Sin embargo, la información ya podría haber sido comprometida y utilizada para extorsión. Condusef recomienda verificar cualquier institución financiera en el Sistema de Registro de Prestadores de Servicios Financieros (SIPRES) antes de proporcionar datos o aceptar un crédito. También se aconseja desconfiar de préstamos que soliciten dinero por adelantado, no expliquen claramente sus intereses o pidan permisos innecesarios. Entre 2023 y 2025, la proporción de usuarios que revisa si una aplicación cuenta con un sitio web aumentó del 43% al 78%, lo que sugiere una mejora gradual en la conciencia de verificación. No obstante, el desafío persiste: cuando la amenaza se presenta, Facebook parece ser una opción más accesible que una denuncia formal, evidenciando la necesidad de fortalecer la confianza en instituciones públicas y mejorar la accesibilidad de los canales de denuncia.



