Comunidades pesqueras de la región Costa Grande de Guerrero han intensificado sus demandas para que las autoridades energéticas reconviertan las plantas termoeléctricas de carbón a gas natural, argumentando que esta transición es fundamental para proteger tanto la salud ambiental como la viabilidad económica del sector pesquero local. La Central Termoeléctrica Plutarco Elías Calles, en operación desde 1993, se ha convertido en el foco de esta movilización que lleva más de una década en la agenda comunitaria.

Representantes del movimiento pesquero han presentado denuncias formales ante autoridades ambientales, solicitando inspecciones exhaustivas de las instalaciones y evaluaciones del impacto contaminante acumulado. Los datos disponibles revelan una preocupación fundamentada: un informe del Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático advierte que los habitantes de estas zonas costeras están expuestos de manera intermitente a concentraciones de dióxido de azufre que superan las normas de salud establecidas. Esta exposición prolongada representa un riesgo documentado para la población y sus actividades económicas tradicionales.

La reconversión de carbón a gas natural representa una estrategia de transición energética con precedentes en otras regiones. Este cambio tecnológico reduciría significativamente las emisiones de azufre, material particulado y otros contaminantes asociados a la combustión de carbón, mientras mantendría la capacidad de generación. La demanda comunitaria refleja una tendencia más amplia en México hacia la modernización de infraestructura energética heredada, donde plantas con más de tres décadas de operación enfrentan presión simultánea de regulaciones ambientales más estrictas, demandas de sostenibilidad y movilización local. Las autoridades han comprometido visitas de inspección para documentar formalmente el estado ambiental de la zona, un paso inicial en procesos que típicamente requieren coordinación entre múltiples instituciones federales y estatales.