Importaciones de fertilizantes desde China hacia México crecieron 41.8% en el primer semestre, alcanzando 414 mil toneladas métricas frente a 292 mil toneladas en el mismo período del año anterior. Este incremento ocurre en un contexto donde el consumo total de abono químico importado se contrajo 5.73%, descendiendo de 2 millones 179 mil 785 toneladas a 2 millones 54 mil 806 toneladas. El valor de las compras, sin embargo, aumentó 24.3% anual, reflejando el impacto de precios internacionales elevados y la volatilidad en mercados de commodities agrícolas.

China se ha posicionado como segundo mayor proveedor de fertilizantes para México, desplazando a Rusia de su posición histórica. Los envíos rusos cayeron de un millón 5 mil toneladas a 785 mil toneladas en la comparación anual, una reducción de 22% que refleja tanto sanciones internacionales como reconfiguración de rutas comerciales. Simultáneamente, otros proveedores como Estados Unidos, Qatar y Marruecos han incrementado su participación en el mercado mexicano, mientras que Omán y Noruega registran disminuciones en sus envíos. Este reordenamiento de la cadena de suministro evidencia una estrategia diversificación de fuentes que busca reducir dependencia de un solo proveedor.

Este movimiento comercial coincide con medidas proteccionistas implementadas por el gobierno mexicano. La Secretaría de Economía impuso una cuota compensatoria definitiva de 0.1488 dólares por kilogramo para importaciones de sulfato de amonio desde China, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 14 de agosto, tras investigación antidumping iniciada en febrero. La determinación identificó margen de discriminación de precios de 0.1849 dólares por kilogramo, con las importaciones bajo investigación representando 74% de las compras totales de sulfato de amonio. La cuota se aplicará independientemente del país de origen, evidenciando intención gubernamental de proteger producción nacional y equilibrar dinámicas de mercado en sector estratégico para seguridad alimentaria.