Regreso a clases genera congestión comercial en zonas históricas de la capital. Las calles del Centro Histórico, incluyendo Mesones, Regina, San Jerónimo y la Plaza Pino Suárez, experimentaron una afluencia masiva de compradores en busca de útiles escolares. La intensidad del flujo de personas fue tal que las autoridades decidieron cerrar la circulación vehicular en ciertos tramos para facilitar el tránsito de los compradores y evitar conflictos viales.

Consumidores reconocieron las dificultades para transitar con comodidad en medio de la congestión. Una madre de familia comentó sobre la situación: "Hay un buen de gente, hay mucho tránsito de coches y la verdad creo que ni siquiera deberían transitar porque todas las familias traen a sus hijos". A pesar de las aglomeraciones, varias compradoras señalaron que el Centro Histórico ofrece una amplia variedad de productos y opciones de abastecimiento que justifican el esfuerzo de lidiar con las multitudes. "Los empujones de la gente son molestos, pero venimos al Centro porque aquí encontramos todo, normalmente en las papelerías no hay disponibilidad de todo lo que necesitamos", expresó otra compradora.

El Consejo para el Desarrollo del Comercio en Pequeño y la Empresa Familiar (Concomercio) ha proyectado que el regreso a clases generará una derrama económica superior a mil millones de pesos solo en el corredor papelero del Centro Histórico y La Merced. Con más de 1.4 millones de alumnos regresan a clases en este período, el comercio minorista experimenta un impulso significativo que refleja la importancia de esta temporada en el ciclo de consumo anual. Este fenómeno de concentración de compras en zonas comerciales históricas evidencia cómo los eventos estacionales continúan generando dinámicas de movilidad y consumo que requieren coordinación entre autoridades comerciales y de tránsito.