En el año 2021, durante su gestión como Secretaria de Turismo en Tlaxcala, Rodríguez reportó ingresos anuales de 10.2 millones de pesos provenientes de actividades empresariales e inversiones. Sin embargo, al asumir el cargo de Secretaria de Turismo federal en 2024, sus ingresos cayeron drásticamente a 3.2 millones de pesos, cifra que incluye tanto su salario como funcionaria estatal como sus ingresos de su actividad restaurantera durante 2023.

En su más reciente reporte patrimonial de 2026, Rodríguez solo declaró ingresos de 1.8 millones de pesos, correspondientes a su salario del año anterior, omitiendo cualquier mención sobre sus ingresos como restaurantera. Además, en sus últimas declaraciones, reportó cero ingresos en cualquier otra categoría, ya sea empresarial o financiera. No incluyó propiedades, joyas u obras de arte, limitándose a reconocer la posesión de un automóvil BMW X2, modelo 2019, adquirido al contado por 636 mil pesos.

Este panorama contrasta notablemente con el estilo de vida ostentoso que ha exhibido en sus redes sociales. A pesar de la notable disminución en sus ingresos, su nivel de lujo parece haber aumentado. Tras la difusión de información sobre sus joyas, relojes y accesorios, Rodríguez Zamora afirmó que estos bienes fueron adquiridos con recursos propios y antes de su nombramiento en la Secretaría de Turismo, como parte de un 'patrimonio familiar'.

La funcionaria insistió en que 'ningún bien material de mi propiedad ha sido adquirido con recursos públicos', y añadió que todo estaba debidamente reflejado en su declaración patrimonial. Sin embargo, esta afirmación es cuestionable, ya que los bienes en cuestión no se encuentran registrados en su declaración. Este caso plantea interrogantes sobre la transparencia y la ética en la gestión pública, lo que resulta relevante para los tomadores de decisiones en México y la región.