Supervisión regulatoria en el sector lácteo mexicano revela brechas significativas en la denominación y etiquetado de bebidas combinadas. Un análisis de 85 marcas de leche y productos lácteos ultrapasteurizados disponibles en supermercados y tiendas de conveniencia a nivel nacional mostró que 84 productos cumplen con especificaciones de etiquetado respecto a proteínas, grasas, caseína, lactosa y sólidos no grasos. Sin embargo, un producto incumplió normativas de denominación, evidenciando vulnerabilidades en la supervisión de bebidas que integran ingredientes lácteos con grasas vegetales.
Evaluación aplicó la Norma Oficial Mexicana (NOM-155-SCFI-2012 para leches y NOM-183-SCFI-2012 para productos combinados) sobre 17 leches enteras, 6 semidescremadas, 6 descremadas y 9 productos combinados, entre otras categorías. El producto no conforme fue clasificado como imitación de bebida láctea combinada, presentando denominación incorrecta que puede inducir confusión en consumidores. Aunque no representa riesgo sanitario, su etiquetado no se ajusta a normativas mexicanas de claridad y precisión. Contenía 1.4 g de grasa, 0.8 g de proteína, 6.9 g de carbohidratos y 44 kcal por cada 100 ml.
Hallazgo refleja vulnerabilidad estructural en mercado lácteo mexicano, donde diferenciación entre leche, productos lácteos combinados e imitaciones sigue siendo confusa para consumidores. Productos tradicionales operan en rango de precios más elevados, mientras que bebidas combinadas se posicionan como alternativas económicas. Importancia radica en que consumidores sean capaces de distinguir entre categorías de productos, especialmente cuando etiquetado no es transparente. Análisis se suma a evaluaciones previas sobre otros productos de distribuidores, donde se han encontrado incumplimientos en normas de conservación y discrepancias entre declaraciones de empaque y contenido real.
Implicaciones para regulación son significativas: estudio sugiere necesidad de reforzar supervisión en denominación de bebidas combinadas, particularmente en canales de distribución con menor visibilidad regulatoria. Recomendaciones enfatizan que consumidores verifiquen etiquetas con atención especial a ingredientes, sobre todo cuando productos se presentan como "bebidas lácteas" pero contienen grasas vegetales. Hallazgo indica que cadenas de distribución pueden convertirse en vectores de productos con incumplimientos normativos si supervisión es insuficiente, señalando necesidad de mecanismos de control más robustos en toda la cadena de suministro.



