Mercado laboral formal mexicano alcanzó 22 millones 798 mil 473 afiliaciones en agosto, consolidándose como la segunda cifra más alta en la historia institucional y marcando el récord para ese mes del calendario. Este dato refleja una tendencia de estabilización en el empleo formal, aunque los ritmos de crecimiento muestran dinámicas diferenciadas por sector y región geográfica.
Estructura del empleo presenta mayor solidez: el 87.1% de las afiliaciones corresponde a empleos permanentes (19 millones 860 mil 128), alcanzando un nuevo máximo histórico que sugiere menor volatilidad laboral. Durante agosto se generaron 38 mil 319 nuevos puestos, equivalente a una tasa mensual del 0.2%. En el acumulado anual, se registraron 281 mil 397 empleos nuevos (crecimiento del 1.2%), mientras que en los últimos doce meses el crecimiento totalizó 343 mil 556 afiliaciones con una tasa del 1.5% anual. Estas cifras indican que el mercado laboral formal se encuentra en una fase de crecimiento moderado, sin los impulsos de expansión acelerada que caracterizaron ciclos anteriores.
Remuneración promedio se situó en $673.1 pesos como salario base de cotización, marcando el segundo monto más alto registrado históricamente, con un incremento nominal de $42.3 pesos en comparación anual. Este avance salarial refleja una recuperación del poder adquisitivo en el sector formal, aunque a un ritmo que apenas supera la inflación acumulada. Sectores que lideran la creación de empleos muestran patrones de especialización: transportes y comunicaciones (6.6% anual), sector extractivo (4.7%) y servicios sociales y comunales (3.7%) concentran los mayores crecimientos porcentuales. A nivel geográfico, Baja California y Oaxaca destacan con incrementos anuales superiores al 6%, reflejando dinámicas regionales diferenciadas.
Aspecto que requiere atención estratégica es la contracción en registros patronales: al 31 de agosto se contabilizaban un millón once mil 239 patrones inscritos, representando una caída del 2.7% anual y una variación mensual negativa de mil 815 registros. Esta desincronización entre el crecimiento de empleos y la reducción de empleadores sugiere una posible consolidación empresarial, automatización de procesos o migración hacia modelos de subcontratación. Estos fenómenos requieren monitoreo continuo para entender mejor la estructura productiva en México y sus implicaciones para la política laboral y la competitividad empresarial en el mediano plazo.



