Conflicto laboral escaló en una de las principales productoras de videojuegos cuando un extrabajador denunció ante tribunal que la compañía implementó vigilancia sobre empleados tras una petición colectiva sobre trabajo remoto en 2023. La empresa ha rechazado las acusaciones, argumentando que los despidos respondieron a violaciones graves de confidencialidad y no a represalias por actividad sindical.

Los empleados involucrados trabajaban en el desarrollo de un título de alto perfil cuyo lanzamiento estaba programado para noviembre, proyecto que generó más de 3 mil millones de dólares en preventas y se coordinaba desde una oficina en Edimburgo. El caso gira en torno a conversaciones en un foro de Discord creado por aproximadamente 300 empleados para discutir asuntos corporativos. Dayne Oram, quien participó en la moderación del espacio, reconoció que algunas conversaciones podrían haber traspasado límites profesionales. El representante de la compañía presentó normas que exigían comportamiento "profesional y constructivo", sugiriendo violaciones frecuentes a través de mensajes donde empleados expresaron críticas hacia la gestión empresarial.

Oram sugirió un posible vínculo entre los nombres que firmaron la petición de trabajo remoto y los despidos posteriores en 2025. Sin embargo, la defensa de la compañía cuestionó esta teoría, señalando que de 154 firmantes, 141 no fueron despedidos. En total, 34 trabajadores fueron separados el año anterior, con 31 de ellos en Escocia representados por sindicatos. El juicio, estimado en seis semanas de duración, incluirá testimonios de empleados programados para octubre, mientras la compañía continúa negociaciones con personal actual que busca reconocimiento sindical oficial antes del lanzamiento del título.