Mientras el ecosistema global de venture capital concentra flujos masivos de capital en un puñado de laboratorios de inteligencia artificial, algunas firmas con décadas de trayectoria están apostando por una lógica distinta: la diversificación como ventaja competitiva estructural. Devin Parekh, co-director de Insight Partners —firma con 90 mil millones de dólares en activos bajo gestión— representa esa corriente minoritaria pero influyente que cuestiona si la concentración extrema en modelos fundacionales es una estrategia sostenible o una repetición de dinámicas que ya generaron correcciones severas en ciclos anteriores.

Parekh, con 26 años al frente de la firma, advierte que las valoraciones en el segmento de riesgo están escalando a un ritmo comparable al de 2021, un ciclo que terminó con contracciones significativas en múltiplos de salida y rondas que no pudieron sostener sus premisas de crecimiento. Ante ese escenario, Insight Partners ha ajustado su posicionamiento hacia entradas más tempranas en el ciclo de inversión y apuestas de menor tamaño, una táctica que históricamente permite capturar rendimientos desproporcionados cuando el mercado corrige. La firma no opera con asignaciones fijas por etapa o geografía, lo que le otorga flexibilidad táctica en entornos de alta volatilidad. Las adquisiciones, por ejemplo, han quedado en pausa ante el efecto combinado de tasas de interés elevadas y la compresión de múltiplos de salida, una señal de disciplina que contrasta con el apetito expansivo de otros actores del mercado.

En el plano sectorial, la perspectiva de Parekh sobre la inteligencia artificial es matizada: reconoce riesgos reales —como el acceso no controlado a modelos de código abierto— pero argumenta que los beneficios sistémicos superan las amenazas. Su experiencia como miembro del consejo de NYU Langone le permite anclar ese argumento en casos concretos: la capacidad de analizar millones de expedientes clínicos para anticipar riesgos de salud representa, en su visión, una respuesta estructural al envejecimiento poblacional y la escasez de profesionales médicos, dos presiones que ningún sistema de salud desarrollado puede ignorar en el horizonte 2030. Para los estrategas corporativos e inversores que evalúan dónde posicionarse en el ecosistema de IA, la tesis de Insight Partners ofrece un marco alternativo: no se trata de elegir entre apostar todo en los grandes modelos o ignorar la tecnología, sino de identificar las capas de aplicación donde la IA genera valor medible y donde la competencia aún no ha inflado las valoraciones más allá de lo que los fundamentos justifican.