Cataluña aprobó una estrategia de inversión pública de 127 millones de euros para desarrollar cuatro terminales ferroviarias de carga en un horizonte que se extiende hasta 2031. El plan contempla infraestructura en las regiones de Empordà, Penedès, Terres de l'Ebre y Lleida, con el objetivo de construir una cadena logística multimodal integrada que reduzca costos operativos y externalidades negativas asociadas al transporte por carretera.

El diagnóstico que motiva esta inversión es revelador: la cuota ferroviaria en el transporte terrestre de mercancías de la región se sitúa en apenas el 4%, frente a una media europea de entre el 17% y el 18%. Esta brecha no es un dato menor para los estrategas de cadena de suministro: significa que la dependencia casi total de la carretera expone a las empresas a mayor volatilidad de costos, congestión y riesgo regulatorio ante políticas de descarbonización que se endurecerán progresivamente en el marco del Pacto Verde Europeo. El objetivo nacional fijado para 2030 es alcanzar el 10% de cuota modal ferroviaria, lo que implica más que duplicar el desempeño actual en menos de una década.

Desde una perspectiva de retorno sobre inversión pública, el análisis costo-beneficio asociado al plan estima un beneficio global anual de 740 millones de euros a partir de 2031, derivado del ahorro en costos de transporte y reducción de externalidades. Las nuevas terminales se coordinarán con las instalaciones existentes gestionadas por el administrador de infraestructuras ferroviarias nacional, así como con los puertos de las dos principales ciudades costeras de la región. La financiación parcial podría provenir de fondos europeos, lo que convierte a este proyecto en un caso de estudio sobre cómo las regiones pueden apalancar instrumentos comunitarios para acelerar la transición hacia modelos logísticos más resilientes. Para los líderes empresariales con operaciones en el sur de Europa, la consolidación de corredores ferroviarios de mercancías representa una señal de reconfiguración de las ventajas competitivas territoriales en la próxima década.