Disparidad de precios de combustible en Centroamérica: señales para la competitividad regional
Precios del combustible en Centroamérica registraron alzas significativas durante septiembre, con cifras que superan los 6 dólares por galón en países como Guatemala y Costa Rica. Este comportamiento refleja una estructura de costos heterogénea determinada por factores como regímenes fiscales diferenciados, subsidios gubernamentales, infraestructura de transporte y marcos regulatorios propios de cada nación. Para los estrategas corporativos y operadores logísticos con presencia en la región, estas variaciones representan una variable crítica en la planificación de costos operativos.
Guatemala presenta el esquema más desregulado de la región: sin tarifa nacional obligatoria, los precios oscilan según la empresa, ubicación y modalidad de servicio. En estaciones de autoservicio, la gasolina regular ronda los 5.59 dólares por galón, mientras que el diésel alcanza los 6.48 dólares. En servicio completo, el diésel llega a 6.62 dólares. Costa Rica, por su parte, opera bajo un esquema de precios regulados por litro; convertidos a galón, la gasolina súper se ubica en 6.15 dólares y el diésel en 5.83 dólares. La Refinadora Costarricense de Petróleo ha solicitado un ajuste adicional para el siguiente periodo, lo que podría elevar aún más estos niveles. En contraste, El Salvador mantiene los precios más competitivos del bloque: la gasolina regular se sitúa en 4.80 dólares por galón en la zona central, y el diésel bajo en azufre en 4.86 dólares, a pesar de un incremento reciente de 0.17 dólares.
Panamá y Honduras completan el mapa con posiciones intermedias. En Panamá, la Secretaría Nacional de Energía fijó precios máximos vigentes desde el 18 de septiembre: 5.24 dólares para gasolina de 95 octanos y 5.79 dólares para diésel bajo en azufre, con incrementos de entre 0.35 y 0.49 dólares respecto al periodo anterior. Honduras reporta en Tegucigalpa precios de 5.32 dólares para gasolina súper y 4.83 dólares para regular. Esta dispersión de hasta 1.80 dólares por galón entre los extremos de la región tiene implicaciones directas sobre la competitividad del transporte de carga, los márgenes en cadenas de suministro y las decisiones de localización industrial. Según análisis del Banco Interamericano de Desarrollo, los costos logísticos en Centroamérica representan entre el 18% y el 25% del valor de los productos comercializados, un porcentaje sensiblemente superior al promedio de la OCDE, lo que convierte al precio del combustible en un factor estructural de competitividad y no solo en una variable coyuntural.