Aumentó la desocupación al 7,9% en el segundo trimestre de 2026 y afecta a más de 1,7 millones de personas
{ "title": "Desempleo e informalidad laboral marcan una tendencia de precarización estructural", "subtitle": "Con 1,73 millones de personas sin trabajo y una informalidad que alcanza el 45%, el mercado laboral enfrenta una presión creciente que desafía la estrategia económica del país.", "content": "Señales de deterioro estructural en el mercado laboral se acumulan: la tasa de desocupación trepó al 7,9% en el segundo trimestre del año, frente al 7,6% registrado en el mismo período del año anterior. Más de 1,73 millones de personas se encuentran sin empleo, y el número de desocupados creció en 81.074 personas en los primeros tres meses del año, con un incremento adicional de 15.343 respecto al mismo trimestre de 2025. Aunque la oferta laboral se expandió en 146.800 trabajadores a nivel nacional, el empleo solo absorbió 133.200 de ellos, dejando un saldo negativo que presiona los indicadores sociales y económicos.
Detrás de los números agregados emerge una tendencia más preocupante: la calidad del empleo se deteriora. La subocupación creció en 88.085 personas, mientras que el empleo registrado —con acceso a seguridad social y derechos laborales plenos— cayó en 631.300 puestos, una contracción del 4,7%. En contrapartida, la ocupación no registrada avanzó un 10,2%, incorporando a 780.600 personas. Este desplazamiento del empleo formal hacia la informalidad es consistente con lo que el Banco Mundial y la OIT identifican como "formalización regresiva": el mercado crece, pero lo hace hacia segmentos de menor productividad y mayor vulnerabilidad. La tasa de informalidad laboral ya alcanza el 45%, con un aumento de 1,8 puntos porcentuales frente al segundo trimestre del año anterior.
Desde la perspectiva territorial, las brechas regionales revelan dinámicas estructurales que ninguna política homogénea puede resolver. Gran Rosario lidera la desocupación con 11,5%, seguido de Gran Córdoba (10,5%) y Mar del Plata (9,9%), mientras que el Noroeste mantiene la tasa más baja del país, con 4,3%. La Ciudad Autónoma de Buenos Aires registra un 5,6%, contrastando con el 8,8% de los Partidos del Gran Buenos Aires. Para los estrategas corporativos y los tomadores de decisiones en política pública, este mapa de heterogeneidad laboral exige enfoques diferenciados: las estrategias de atracción de talento, expansión operativa o inversión productiva deben considerar no solo el costo laboral promedio, sino la disponibilidad real de fuerza de trabajo calificada y la estabilidad del entorno regulatorio en cada región." }


