Sector energético colombiano amplía programas de práctica universitaria en áreas digitales y sostenibles
Señales claras de transformación estructural emergen del sector energético colombiano: una de las principales operadoras del país abrió más de 120 posiciones de práctica profesional para el primer semestre de 2027, con una distribución geográfica que abarca Bogotá, Barranquilla, Huila, Cundinamarca y Girardot. La convocatoria, vigente hasta el 3 de octubre de 2026, no es solo un programa de formación: es un mapa de las capacidades que el sector considera estratégicas para los próximos años.
La composición de los perfiles solicitados revela las apuestas de mediano plazo del sector. Junto a las tradicionales ingenierías eléctrica, electromecánica e industrial, la convocatoria incorpora con peso significativo perfiles de Ciencia de Datos, Desarrollo de Software, Inteligencia Artificial y Análisis de Datos, agrupados bajo el área de Transformación y Soluciones Digitales. Según el informe Future of Jobs 2025 del Foro Económico Mundial, el 60% de las empresas de infraestructura y energía planea incorporar IA y automatización en sus operaciones core antes de 2030, lo que convierte a estos programas de práctica en canales tempranos de reclutamiento de talento especializado. Paralelamente, las áreas de Energías Verdes y Generación —con presencia en cuatro regiones del país— apuntan a la aceleración de la transición energética que Colombia tiene comprometida en sus metas climáticas.
Para los estrategas de talento y los directivos de recursos humanos, este tipo de convocatorias masivas y multidisciplinarias representa un modelo de pipeline que va más allá del cumplimiento académico. El contrato tripartito entre estudiante, universidad y empresa —con posibilidad de extensión semestral— configura un esquema de evaluación prolongada que reduce el costo de selección y permite identificar talento de alto potencial en condiciones reales de operación. McKinsey & Company ha documentado que las organizaciones con programas estructurados de práctica profesional reducen hasta un 40% el tiempo de onboarding de nuevos profesionales y mejoran significativamente las tasas de retención a dos años. En un mercado donde la competencia por perfiles digitales y de sostenibilidad se intensifica, adelantar la relación con el talento desde la etapa formativa se convierte en ventaja competitiva tangible.