Empleo garantizado para jóvenes desempleados: una apuesta política con implicaciones fiscales

Garantizar empleo por dos años a jóvenes menores de 24 años que se encuentren fuera del sistema educativo y del mercado laboral es la propuesta que comienza a ganar tracción en el debate de política pública en Europa. La iniciativa plantea que el gobierno absorba el 50% del salario de estos trabajadores en el sector privado, con el objetivo de reintegrar a cerca de un millón de jóvenes que, desde la pandemia de Covid-19, permanecen en una situación de desempleo estructural, sin acceso a educación ni capacitación formal.

Desde la perspectiva del análisis organizacional y fiscal, el modelo propuesto representa un giro relevante respecto a los esquemas convencionales de asistencia social. En lugar de transferencias directas sin contraprestación, el esquema vincula el subsidio público a la generación de experiencia laboral real, con la condición de que los empleadores participantes ofrezcan capacitación en el trabajo y queden exentos de contribuciones al seguro social. La estrategia contempla una fase piloto focalizada en regiones con escasas oportunidades laborales, antes de escalar a nivel nacional, lo que sugiere un enfoque de implementación gradual orientado a medir impacto antes de comprometer presupuesto a gran escala.

El debate de fondo que acompaña esta propuesta es igualmente relevante para directivos y estrategas: ¿cuál es el costo real de la inactividad juvenil prolongada frente al costo de un subsidio temporal al empleo? Estudios del Foro Económico Mundial y análisis del McKinsey Global Institute han documentado que la desconexión temprana del mercado laboral genera efectos negativos persistentes en la productividad y el capital humano a lo largo de toda la trayectoria profesional. Se espera que un informe elaborado por el exministro laborista Alan Milburn profundice en esta problemática durante el próximo otoño, lo que podría aportar evidencia cuantitativa para evaluar la viabilidad de modelos similares en otras economías.