Reposición de reservas globales de petróleo podría tomar hasta dos años

Reponer las reservas globales de petróleo podría tomar hasta dos años, según advirtió el director ejecutivo de Saudi Aramco durante su intervención en la conferencia de Energy Intelligence en Londres. La declaración cobra especial relevancia en un contexto de creciente tensión geopolítica en Medio Oriente, donde el conflicto entre Estados Unidos e Irán ha generado interrupciones significativas en el flujo de crudo a nivel mundial.

El Estrecho de Ormuz, punto de tránsito de aproximadamente el 20% del petróleo mundial y de importantes volúmenes de gas natural licuado, se ha convertido en el epicentro de la presión sobre los suministros. Desde que comenzaron los ataques militares de Estados Unidos e Israel contra Irán a finales de febrero, se estima que se han perdido cerca de 3,000 millones de barriles de suministro. De estos, alrededor de 1,000 millones de barriles han sido liberados desde inventarios existentes, en su mayoría provenientes de existencias comerciales. Esto ha llevado a que los aproximadamente 6,000 millones de barriles restantes en almacenamiento sean considerados prácticamente inaccesibles para compensar el déficit.

En respuesta a la presión del mercado, los gobiernos del G7 han acordado liberar 100 millones de barriles de diésel y crudo de sus reservas estratégicas de emergencia. Sin embargo, los analistas del sector energético advierten que esta medida resulta insuficiente frente a la magnitud del desbalance. Para los estrategas corporativos y tomadores de decisiones en industrias dependientes del petróleo, el escenario plantea un horizonte de volatilidad sostenida: incluso si se restablece el acceso al Estrecho de Ormuz, la tarea de reconstruir inventarios mientras se atiende una demanda global en crecimiento configura un ciclo de ajuste que podría extenderse bien entrado el mediano plazo. Según proyecciones del Foro Económico Mundial y análisis de la Agencia Internacional de Energía, la resiliencia de las cadenas de suministro energético se perfila como una prioridad estratégica ineludible para gobiernos y empresas en los próximos años.