Tipo de cambio en economías emergentes: señales de estabilidad y riesgos estructurales hacia 2026
Señales de estabilidad relativa caracterizan al mercado cambiario colombiano en el corto plazo, con el peso acumulando una apreciación cercana al 14% frente al dólar durante 2025. Este movimiento no es un fenómeno aislado: responde a una confluencia de factores globales y domésticos que los estrategas corporativos con exposición cambiaria deben analizar con rigor antes de definir sus coberturas para el próximo ciclo fiscal.
Entre los determinantes estructurales de esta apreciación destacan tres vectores: la depreciación global del dólar, medida por una caída del 9% en el índice DXY; la volatilidad en la política comercial estadounidense, que ha redirigido flujos hacia monedas de mercados emergentes con fundamentos sólidos; y el flujo sostenido de remesas hacia Colombia, que actúa como soporte de demanda para la moneda local. La volatilidad implícita del tipo de cambio, ubicada en 10.53% frente a un nivel de referencia histórico de 14.12%, confirma una fase de menor turbulencia, aunque no necesariamente de menor riesgo subyacente.
De cara a 2026, las proyecciones de consenso apuntan a un promedio de 3,878 pesos por dólar, escenario condicionado por el diferencial de tasas entre la Reserva Federal —que opera en un rango de 3.50%-3.75%— y el Banco de la República, cuya tasa referencial se mantiene en 9.25%. Este spread favorece estrategias de carry trade que podrían sostener la fortaleza relativa del peso en el corto plazo. Sin embargo, el horizonte de mediano plazo incorpora riesgos de reversión no menores: la incertidumbre fiscal, agravada por el recorte en la calificación soberana del país, y el ciclo electoral representan presiones alcistas sobre el tipo de cambio que los directivos financieros deberán integrar en sus modelos de planificación estratégica. Para economías con alta dependencia de commodities y remesas, la gestión activa del riesgo cambiario deja de ser una función técnica para convertirse en una variable de competitividad.



